Por Teresa Hechem
2 mayo, 2018

«Las personas olvidarán lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo los hiciste sentir».

Un hombre sin hogar se sienta en las calles de Nueva York a pedir ayuda. Después de un tiempo, son pocas las personas que se le acercan e incluso algunas lo juzgan y regañan. Pero cuando un niño se instala al lado de él para pedir lo mismo que el tipo, todo cambia y la gente reacciona de una manera muy distinta. El final de esta historia tiene un giro muy conmovedor que no te lo puedes perder:

Este experimento social quería probar cómo la gente reaccionaba ante un hombre sin hogar pidiendo ayuda y un niño en las mismas condiciones. El tipo fue juzgado y avergonzado por otras personas:

Captura-de-pantalla-2015-11-23-a-las-13.04.57

Mientras que el niño fue apoyado y mucha gente se acercó para ayudarlo:

Captura-de-pantalla-2015-11-23-a-las-13.06.05

Cuando el tipo se estaba yendo del lugar, sorprendió a todos comprándole comida al chico «sin hogar» que se sentó a su lado para probar el trato distinto entre un hombre y un adolescente:

Captura-de-pantalla-2015-11-23-a-las-13.07.08

Cuando le revelaron al hombre sobre el experimento, lo sorprendieron hasta las lágrimas. Y nos entregan un mensaje muy importante:

Captura-de-pantalla-2015-11-23-a-las-13.09.07

«Las personas olvidarán lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero nunca olvidarán cómo los hiciste sentir».

¡Qué buena lección nos entrega este experimento!

Puede interesarte