Ella respondió, muy segura, que sí. Fue el turno del novio y se produjo un largo e incómodo silencio. Luego se dio la vuelta y camino hacia la salida para abandonar el lugar. Los invitados se tapaban la boca en señal de sorpresa y compasión por la mujer.

Aunque haya parejas absolutamente seguras de lo que sienten el uno por el otro y hayan decidido dar un paso tan importante como casarse, me imagino que al momento de estar en el altar y esperar el “sí, acepto” debe ser una situación para ponerse nervioso… pues uno nunca sabe cuándo llega el arrepentimiento.

Justo en esa situación estaban estos novios brasileros -Amuide y Douglas- que estaban a punto de formalizar su amor, cuando todo se volvió incómodo.

Resulta que en plena boda y a vista de todos sus familiares y amigos, esta pareja estaba decidida a comprometerse para amarse durante toda la vida. Por eso, en el momento en que se le preguntó a la novia si estaba de acuerdo en aceptar a su novio como esposo, ella respondió segura que sí.

Youtube @Douglas Oliveira

Sin embargo, mientras ella respondía, el novio parecía bastante nervioso. Y cuando llegó su turno de comprometerse, mantuvo el silencio por algunos segundos -que parecían una eternidad- y luego abandonó el lugar sin decir una palabra.

Claramente la situación incomodó a la novia, que no hacía más que sonreír de nervios mientras los invitados estaban en shock. Abrían bien los ojos y hasta se tapaban la boca en señal de sorpresa y compasión por la mujer que quedó plantada en el altar.

Youtube @Douglas Oliveira

Incluso el hombre encargado de casarlos intentó amenizar el momento diciendo “bueno, fue mejor preguntar antes que esperar hasta después de ponerse los anillos y decir no”. Y siguió con palabras de apoyo a Amuide: “Fuerza, recuerda lo que dije aquí: el amor hace que esperemos siempre lo mejor de la otra persona”.

Y fue en ese preciso momento, en que Douglas regresó con un enorme cartel que decía ¡¡¡SÍ!!! acompañado de corazones y anillos.

Youtube @Douglas Oliveira

O sea que no fue nada más que una broma… pero ni siquiera los invitados parecían comprender qué estaba ocurriendo. Sin embargo, la pareja siguió adelante con el matrimonio y se casaron entre las miradas sorprendidas de sus familiares.

¿Habrías soportado una broma de este tipo?

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