Por Vicente Quijada
11 septiembre, 2018

Antes del encuentro, el volante de la “Roja” se disculpó, pero eso no evitó el mar de pifias durante el duelo.

La “Roja”, que está en plena renovación tras el fracaso mundialista, tuvo una visita de dulce y agraz -con más de esto último- a tierras asiáticas. Primero fue su frustrado periplo ante Japón, luego de que un terremoto sacudiera Sapporo, donde se jugaría el encuentro. Los seleccionados debieron estar sin servicios básicos pero no pasó a mayores, y viajaron a Corea del Sur para medirse con la sorprendente escuadra liderada por Son Heung-Min. 

Allí las cosas tampoco empezaron del todo bien, con uno de los futbolistas que probarían su suerte en el combinado chileno, Diego Valdés -del Morelia-, enfrascándose en una polémica completamente evitable. “Me encontré con jugadores chilenos en la estación de Suwon, así que les pedí una foto. En el momento de la captura no me di cuenta del gesto”, rezaba la fotografía que subió un hincha surcoreano, en la que se puede ver al volante realizando una inequívoca mueca racista. 

Los medios locales captaron la noticia de inmediato, viralizándola y generando un clima de malestar contra el jugador sudamericano, quien se disculpó a través de su Instagram. “Con respecto a la fotografía que ha aparecido en las redes sociales, nunca fue mi intención ofender y ofrezco mis disculpas a cualquier persona que pudiera haberse sentido ofendida”, escribió en español y en inglés, buscando arreglar el ridículo entuerto.

Sin embargo, eso no bastó, y ya en la cancha de Suwon fue constantemente pifiado por la afición surcoreana, que no dejó pasar el gesto del chileno. Para más remate, cuando el partido aún ni cumplía el par de minutos, Son, la estrella del Tottenham, le “regaló” un precioso túnel a Valdés, dejándolo sin reacción.

El duelo terminó 0-0, con el “10” perdiéndose una inmejorable posibilidad frente al arco en la última jugada, en la cual incluso dejó en el camino al portero. Pero, a pesar de que realizó una correcta presentación, no era su jornada. Sin embargo, y viendo la mitad llena del vaso, el chileno no recibió -por el momento- sanción alguna, a diferencia de otros incidentes que si han terminado con castigo. Sin ir más lejos, en noviembre de 2017 y también en un cotejo amistoso, Edwin Cardona le dedicó el mismo gesto a Ki Sung-Yueng, el capitán surcoreano en ese entonces, y la FIFA actuó de oficio, suspendiéndolo por 5 partidos y haciéndole pagar una cuantiosa multa. 

Agencia UNO

Al fin y al cabo, ¡te salvaste Valdés!

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