Por Javiera Mc Niven
13 diciembre, 2016

“Siento mucho que no pueda ser más fuerte”, escribió.

Hace tres años que la depresión no lo dejaba vivir en paz. Niall Parakos estaba agotado de esta constante lucha así que tomó una drástica decisión y saltó de un puente donde acabó con su vida. En sus 21 años no quiso acudir a su familia, para no cargarlos con la enfermedad como explicó en su última carta que se transformó en su despedida. Buscó ayuda de consejeros y de médicos, pero esto no fue suficiente.

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Su tratamiento se acompañaba de medicamentos, pero los abandonó en un par de ocaciones, como suele suceder en cuadros depresivos. Al cabo de un tiempo y en un intento desesperado por sentirse bien para poder terminar sus últimos meses de grado en la Universidad de Northumbria, retomó sus medicinas. 

Su ánimo empezó a mejorar y compartió con sus amigos. Se veía feliz.

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Su familia estaba tranquila porque el joven parecía mejorar

Pero un día, se encontraron con el desgarrador estado en su cuenta de Facebook:

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“Solo quería dar las gracias Laura Joice, Joanna Street y Rhiannon Winfield. Sin esos tres ángeles no habría llegado tan lejos y a todos mis amigos de Leeds quienes supieron lo grande que eran, incluyendo a uno de mis amigos más viejos Aron Hayes, que me abrió sus puertas todo momento. Por desgracia a las horas en que necesitaba apoyo, un mensaje de texto no era suficiente. Me seguía sintiendo una mierda. Lo siento, pero para salvarme necesitaba apoyo físico, lazos emocionales. Mi compañero de piso decidió que este no era su papel y no lo culpo. Imaginen tratar de terminar tu tercer año de grado con un hombre suicida en la casa. De todos modos, creo que este es el lugar donde puedo llegar a más personas, así que quería dar las gracias a todos los que me ayudaron en este difícil momento y también quienes estuvieron antes en aquellos momentos que hicieron de mi vida una bendición. Por favor no se culpen por esto. Siento mucho que no pueda ser más fuerte”

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El joven fue encontrada bajo el puente Armstrong, Jesmond por un hombre que paseaba por el lugar junto a su perro.

La investigación y autopsia correspondiente, arrojó que el joven de 21 años había consumido éxtasis antes de su deceso.

“El éxtasis, más que cualquier otra droga de este tipo, aumenta notablemente el riesgo de autoagresión y hay un aumento de nueve veces en el riesgo si nunca haz consumido otras drogas”

-Explicó el patólogo Dr. Clive Bloxham-

A pesar que su causa de muerte fueron las lesiones consistentes por caída en altura, el elevado nivel de MDMA en su organismo pudo haber inducido en un sentimiento de confusión y agitación que lo empujó a la muerte.

Desolador final, ¿no crees?

 

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