Por Alejandro Basulto
28 julio, 2021

Una cámara del vehículo pudo captar como aproximadamente a 670 metros sobre el nivel del mar y a 14,5 km de la pista de aterrizaje, este piloto en práctica llamado Brian Parsley, sufrió la detención del motor de su aeronave.

Brian Parsley es un aficionado de los aviones, que hace un tiempo decidió incursionar aún más en lo que lo apasionaba, al convertirse en un estudiante de pilotaje, tomando un curso de aviación para que así, de esa manera, acercarse cada vez a uno de sus grandes anhelos: manejar su propio avión. Fue entonces cuando llegó el momento en que Brian partió desde Concord, Carolina del Norte, en un Cessna 150J de 1968, para realizar solitariamente un largo trayecto a través de un campo.

VASAviation / Youtube

Lamentable, lo que parecía ser un lindo paseo y una agradable experiencia más en su aprendizaje como piloto, terminó convirtiéndose en una emergencia, de vida o muerte, cuando aproximadamente a 70 metros sobre el nivel del mar y a 14,5 km de la pista de aterrizaje, este estudiante de aviación tuvo que realizar un improvisado aterrizaje para salvarse luego de que el motor se detuviera repentinamente.

VASAviation / Youtube

Encontrándose a solo 457 metros de altura, no había cómo llegar al aeropuerto en Concord, por lo que no le quedó más opción que hallar un lugar en los amplios y verdes terrenos de todo ese campo para descender junto con el avión. Una misión sumamente difícil para un piloto que solo está en práctica.

“Los primeros diez segundos fueron en modo de pánico, es casi como si estuviese incrédulo ante que esto estuviera sucediendo realmente… Podía escuchar mi tono tranquilo y confiado comenzar a transformarse y cambiar, pero después de unos 10 segundos supe que me enfrentaba a una saturación de tareas absolutamente increíble en ese momento, y lo extraño es que las cosas empezaron a funcionar, porque miré a mi alrededor y me dije que estaba bien. Sé que hay un campo aquí… Tuve que tomar una decisión, desde la experiencia corporal en cierto modo, aunque estaba consciente y la memoria muscular se activaba”

– contó Brian Parsley

Finalmente, este aprendiz de pilotaje pudo aterrizar con éxito, logrando mantener la calma en los momentos más importantes. Cuando más se necesitaba, supo actuar con tranquilidad y sacando lustre de los conocimientos adquiridos en el curso de aviación, pudiendo así salir ileso de una situación ante la que en más de una ocasión se han lamentado tragedias.

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