Por Constanza Suárez
12 marzo, 2019

Antonis Mavropoulos estaba furioso por perder el vuelo de Ethiopian Airlines, pero no sabía que era su “día de suerte”. 157 personas a bordo murieron a los minutos del despegue.

Un avión de Ethiopian Airlines se estrelló el domingo en ruta hacia Nairobi, poco después de su despegue. Más de 150 personas, de distintas nacionalidades, resultaron muertas.

Antonis Mavropoulos habría sido parte de las víctimas pero una serie de eventos, esta vez, afortunados, lo llevaron a perder el vuelo 302. Él catalogó el hecho como su “Día de la suerte” compartiendo una imagen de su tarjeta de embarque que comprobaría lo que dice.

El hombre que vive en Grecia debía viajar a Nairobi para una conferencia ambiental y este era su pasaje de conexión. Cuando su primer vuelo llegó a Etiopía, Mavropoulos tenía menos de 30 minutos para llegar a su próximo viaje, contó al canal de televisión griego Skai TV.

Facebook/Antonis Mavropoulos

Sin embargo, al llegar se dio cuenta que el abordaje estaba cerrado. Los últimos pasajeros ya habían entrado al avión. Gritó para que lo dejaran entrar pero fue en vano, escribió en una publicación en su cuenta de Facebook.

Antonis se molestó pero los empleados del aeropuerto le ofrecieron disculpas de inmediato y le reservaron un vuelo que salía después. Esperó cerca de tres horas y cuando estaba listo para su vuelo, dos guardias de seguridad le dijeron que no podía abordar por razones de seguridad.

Ya no podía más con la situación y se quejó “intensamente”. Pero no sirvió de nada, los guardias incluso lo llevaron donde su supervisor, quien le lanzó la dura verdad. De forma cortés le dijo que debía agradecer a Dios, “porque era el único pasajero que no abordó el vuelo 302, que aún estaba desaparecido”.

Antonis pensó que le estaban tomando el pelo, pero declaró que “su actitud no dejaba lugar a dudas”.

Facebook/Antonis Mavropoulos

Mientras lo hacían esperar, vio en las noticias la magnitud del accidente y llamó a sus familiares para decirles que estaba bien. “En ese momento me derrumbé porque me di cuenta exactamente de la suerte que tengo”, escribió. Agradeció profundamente al corto tiempo para su conexion y haber llevado solo equipaje de mano.

Al final de su mensaje, quiso tratar de reflexionar sobre lo ocurrido y escribió: “Estoy publicando porque quiero decirles a todos que los hilos invisibles de la suerte, las circunstancias no planificadas, tejen la red en la que está atrapada nuestra vida. Hay millones de pequeños hilos que normalmente nunca sentimos, pero si uno rompe toda la red, se desenrolla instantáneamente”.

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