Por Camila Cáceres
5 septiembre, 2017

Aunque manejan una espeluznante teoría.

Saad Al Hilli y su esposa Iqbal decidieron tomarse unas vacaciones en los alpes franceses, disfrutando de la naturaleza con sus dos hijas pequeñas, Zeena de cuatro años y Zainab, de siete. Para ayudarlos con las niñas llevaron también a la madre de Iqbal, Suhaila. Esta familia británica estaba cerca del lago de Annecy cuando sus vidas acabaron violentamente.

La policía recibió el llamado de un ciclista llamado Brett Martin, quien encontró la terrorífica escena por accidente. La familia había sido acribillada a disparos y las únicas sobrevivientes fueron la pequeña Zeena, quien fue encontrada ilesa bajo el cadáver de su madre y Zainab, quien pudo ser llevada a tiempo a un hospital.

Junto a la camioneta se halló también a Sylvain Mollier, un hombre de 45 años que había salido a pasear en su bicicleta. 

Handout / Saad al-Hilli

La fiscal del caso lo considera “el escenario más complejo con el que he trabajado”.

Tras cinco años, la policía ha debido admitir que no maneja más información que la que tenía en ese fatídico septiembre del 2012.

Se teorizó que podía ser un crimen de odio. Luego se consideró el pasado de Saad al-Hilli  como un ingeniero en tecnología satelital y nuclear. Mollier también trabajaba en la industria nuclear, pero como soldador. Jamás se ha podido conectar a ambos hombres.

La casa de los al-Hilli fue investigada profundamente, pero sólo lograron encontrar un objeto ilegal en Gran Bretaña: un simple taser.

El hermano de Saad, Zaid, fue acusado del crimen tras manipular el testamento de su padre, pero jamás encontraron pruebas y pasó sin problemas un examen con un detector de mentiras. También se acusó a un policía de la localidad. 

Muchos testigos afirmaron ver a un motociclista “sospechoso”, pero su identidad o incluso su existencia jamás pudieron ser confirmadas.

Quizá la teoría más probable nació de evidencia encontrada cerca de la escena del crimen, donde un signo metálico a sólo 30 metros había sido destruido a balazos. Las armas identificadas no corresponden a las que usaron para matar a la familia, pero engendró la hipótesis de que puede haber sido un crimen impulsivo y sin motivación alguna.

Simon Jones

“¿Por qué no considerar que se encontraron con alguien que no quería que sus actividades se supieran y cuya personalidad lo llevó a eliminar a todos los testigos?”

Fiscal estatal Veronique Dizot

Las policías francesas y británicas continúan investigando el caso y están dispuestos a escuchar a cualquier persona que crea tener evidencia.

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