Por Catalina Yob
8 junio, 2018

Kate Spade era mundialmente famosa, pero su depresión era un misterio. ¿Por qué se critica a quien lucha contra una enfermedad mental?

“No te sientas culpable, pregúntale a papá”, fue la frase con la que Kate Spade comenzó la carta de despedida dirigida a su pequeña hija, Frances, de tan sólo 13 años. La ama de llaves de la residencia en donde vivía Kate junto a su esposo e hija, fue quien halló el cuerpo de la icónica diseñadora estadounidense, el cual yacía tendido y amarrado a una bufanda al interior de la habitación principal.

En 1993 Spade, en compañía de su esposo Andy Space, fundaron la marca de carteras, joyas, ropa y accesorios “Kate Spade”, la cual en el año 2016 recibió 1,243 millones de dólares de ingresos. El precipitado éxito de la empresa desencadenó que la diseñadora que murió a los 55 años, se volviera un verdadero ícono en la multimillonaria industria de la moda.

Tanto sus creaciones como su propia imagen eran mundialmente conocidas, sin embargo prácticamente nadie era consciente de su depresión. A tres días del sensible fallecimiento de la diseñadora, su hermana Reta asegura que pese a que el suicido ha cavado en lo más profundo de sus sentimientos, no responde a un hecho inesperado. Hace un par de años que Spade coexistía junto a una profunda depresión, la cual era conocida sólo por sus familiares más cercanos.

People Magazine
Brian Ach

En conversación con la revista Star, Reta afirmó que en innumerables ocasiones intentó ayudar a su hermana y la incitó a que ingresara a un centro de rehabilitación o centro psiquiátrico, sin embargo el miedo a qué diría la gente o que ello pudiera dañar su empresa la hizo desistir de la posibilidad de recibir ayuda profesional. 

“Diré que esto no fue inesperado. Había volado a Napa y NYC varias veces en los últimos 3-4 años para ayudarla a obtener el tratamiento que necesitaba. Siento que todo el estrés y presión de su marca puede haber activado el interruptor que se convirtió en depresión. Definitivamente estaba preocupada por lo que la gente diría si se enteraban y cómo afectaría a su marca”, confirmó Reta tras el inesperado deceso. 

“Kate sufrió de depresión y ansiedad por muchos años. Nosotros estuvimos en contacto con ella la noche anterior y sonaba feliz. No hubo ningún indicador o advertencia sobre que ella podría hacer esto. Fue un shock y claramente ella no estaba siendo ella. Habían demonios personales con los que ella estaba luchando”, esgrimió su esposo Andy Spade a través de un comunicado. 

Un infierno en silencio

La lamentable noticia remeció a sus familiares y amigos pero sorprendió a sus clientes y seguidores, quienes no eran conscientes de la lucha que estaba atravesando la diseñadora, quien a raíz del estigma social que suele estar anclado a este tipo de trastornos, decidió vivir su infierno en silencio. 

Las enfermedades suelen ser de conocimiento público si éstas aluden a males físicos, sin embargo cuando se trata de una condición mental, ésta es ocultada por temor, vergüenza o inseguridad, especialmente si se refiere a celebridades o personajes públicos. Todos saben que Patrick Swayze murió tras luchar contra un cáncer páncreas, que Cynthia Nixon ganó la batalla contra el cáncer de senos, que Selena Gómez padece de lupus o que a Dave Letterman lo aqueja una enfermedad cardíaca, no obstante la población desconoce quiénes puedan estar batallando contra una enfermedad mental. 

Business Insider UK

Conforme al transcurso del tiempo la sociedad ha normalizado las conversaciones sobre las múltiples enfermedades físicas que hoy existen y de manera simultánea, ha encadenado a los trastornos psiquiátricos a una desaprobación social, la cual permite que éstos sean silenciados, ocultados y disfrazados. Enfermedades como la ansiedad suelen ser desestimadas por la ciudadanía, la cual suele pensar que ésta puede curarse única y exclusivamente con voluntad.

Asimismo, la depresión, el trastorno bipolar y la ansiedad son los cuales agudizan el miedo, temor y vergüenza que pueden sentir quienes los padecen por que alguien se entere. Se trata de un círculo vicioso que sólo puede verse fracturado por medio de la adquisición de información en torno al tema, con el propósito de erradicar el estigma social que acompaña a estas enfermedades desde tiempos remotos. 

Hasta que el ser humano NO perciba las enfermedades mentales como verdaderas enfermedades, quienes coexisten junto a éstas seguirán refugiándose en la soledad y refiriéndose al suicidio como una solución a sus problemas. 

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