Por Diego Aspillaga
12 noviembre, 2019

Benjamin Schreiber falleció en su celda por una septicemia y fue revivido en el hospital minutos después. Técnicamente ya cumplió su condena “de por vida” y ahora alega que está preso ilegalmente.

Benjamin Schreiber lleva 22 años en prisión. En 1997 fue condenado por un asesinato premeditado, por lo que el juez que vio su caso decidió que el hombre pasaría el resto de sus días en la cárcel sin posibilidad de salir con libertad condicional, consignó el The Des Moines Register.

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Durante su estadía en la prisión estatal de Iowa, el ahora anciano desarrolló un severo cuadro de cálculos renales que eventualmente le provocaron una septicemia, una infección grave y generalizada del cuerpo.

Tiempo después, el preso se desmayó en su celda y, camino al hospital, falleció. Por unos minutos, al menos.

Iowa Department of Corrections

Ya en el centro hospitalario, los médicos lograron revivir numerosas veces a Schreiber, el que volvió a la vida con una renovada esperanza de libertad: Si su condena era de por vida, y él estuvo clínicamente muerto por unos minutos, significa que ya había cumplido con su castigo.

El hombre tenía un plan. Apenas recuperó su salud, contactó a su abogado y le informó que elevara una apelación a la Corte de Justicia basándose en que su sentencia de vida se cumplió al morir, que está preso de forma ilegal y que deberían libarlo de manera inmediata.

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Las cortes, sin embargo, no piensan igual. 

Una corte de distrito negó su solicitud hace unos años y ahora la Corte de Apelaciones de Iowa ratificó esa decisión, argumentando que “un criminal condenado de por vida debe pasar el resto de su vida natural en prisión sin importar qué tan largo sea ese periodo de tiempo o los eventos que le ocurran al preso antes de su muerte”.

“O Schreiber está vivo, por lo que deberá seguir en prisión, o está muerto, caso en que la apelación no tiene sentido”, aseguró la jueza Amanda Potterfield.

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Aun no se sabe si le preso resucitado seguirá en búsqueda de su libertad. Su abogado ya no responde las llamadas de la prensa. 

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