Por Moisés Valenzuela
23 noviembre, 2018

El profesor sólo quería proteger a sus demás alumnos, pero su desconocimiento le jugó una mala pasada.

El desconocimiento y la ignorancia son los peores enemigos que podemos tener. A veces, sin tener malas intenciones, podemos equivocarnos simplemente por no saber bien qué tenemos en frente.

Xiaozhou, un niño de 13 años, sufrió las consecuencias de ello.

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Recientemente el pequeño fue diagnosticado con Linfoma no-Hodgkin, un tipo de cáncer que se desarrolla en los linfocitos. Y aunque fue un duro golpe para él y su familia, quiso continuar con sus actividades de forma normal. Sin embargo, tuvo que enfrentar otro problema.

Al llegar a su escuela en Quanzhou, a la que recién se había trasladado, se encontró con algo que no esperaba: había sido separado de sus compañeros porque su maestro creía que su enfermedad era contagiosa. No tenía permitido realizar exámenes ni estar en las lecciones, de acuerdo a Strait News.

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Su padre, Zhou Xiongying, no toleró que la ignorancia del profesor apartara a su hijo de sus amigos y lo hiciera sentir discriminado. Decidió hacer un reclamo y explicar que nada de lo que padecía su hijo era contagioso. Al contrario, él podía hacer su vida como cualquier niño. 

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En la escuela más tarde comprendieron y optaron por amonestar al maestro. Aunque jamás tuvo intenciones de discriminar al niño, fue su ignorancia y su apresurada decisión lo que hizo que Xiaozhou se sintiera discriminado y marginado. 

Por eso entendemos la culpa no es completamente suya. Él sólo quería proteger a sus alumnos para que otros no tuvieran que sufrir lo mismo. Sin embargo, al desconocer las causas y los alcances de la enfermedad, se equivocó.

El Linfoma no Hodgkin, es un tipo cáncer que no es tan común. Junto con ello, al atacar también la sangre de quienes la padecen, se tiende a confundir con enfermedades como la leucemia que tiene sí efectivamente tienen posibilidades de contagio.

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Afortunadamente el niño fue reincorporado a su clase y puede continuar con su año académico, aunque dejar atrás lo vivido no es fácil. Si ser diagnosticado con cáncer y su posterior tratamiento son difíciles, que el resto te aparte sólo empeora las cosas.

De todas formas, lo vivido por el pequeño nos deja una gran lección. Antes de juzgar a cualquier persona, lo primero es conocerla y saber por qué está pasando. Sólo así podremos encaminarnos hacia una sociedad llena de respeto y realmente inclusiva.

 

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