Por Javiera González Ruiz
29 noviembre, 2018

“Hágase a un lado oficial, este es un trabajo para la chancla”, probablemente pensó el niño.

Los oficiales de seguridad deben estar preparados para lidiar con cualquier tipo de situación. Desde detener robos a proteger a la ciudadanía en caso de alguna emergencia. Sin embargo, hay algunos que ante situaciones de estrés se paralizan y no saben muy bien cómo actuar.

Bien lo sabe este guardia de un centro comercial, que presenció el momento exacto en que hubo una falla eléctrica que amenazaba en convertirse en incendio… Pero en lugar de tomar un extintor y apagarlo -como debería haber hecho- quedó inmóvil intentando comunicarse con otros guardias del lugar por su radio.

Al parecer no pudo con el miedo…

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Pero quien sí pudo solucionar el problema fue un pequeño niño que encontró totalmente insignificante el amago de incendio, y contrario a toda orden que hubiese dado el oficial de no acercarse, el pequeño se saca una chancla y la arroja directamente al fuego… pero lamentablemente no logra apagarlo.

Sin embargo, estaba convencido de que podría hacerlo… así que sin dudarlo vuelve a acercarse y se quita la segunda chancla, arrojándola de nuevo hacia donde se podían ver un par de llamas e inmediatamente el fuego se apaga.

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Tras darse cuenta de la curiosa iniciativa del niño, el guardia lo mira asombrado y probablemente queriendo que la tierra se lo tragara por no haber sido capaz de apagarlo él mismo de una forma tan básica.

Y como desafortunadamente para él hay registros audiovisuales, de seguro se sentirá avergonzado por mucho tiempo más.

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Mira aquí la épica reacción del niño:

No hay duda de que el oficial perdió todo respeto.

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