Por Camila Cáceres
6 julio, 2017

Demasiado kawaii.

Si entraste a leer es probable que seas de la generación de hispanoamericanos que creció entre Dragon Ball, Sailor Moon y Los caballeros del Zodiaco. O quizá pasaste una etapa donde por ninguna razón en particular te obsesionaste con la cultura japonesa. Creo que ni hace falta conocimiento previo para sentir una curiosidad tremenda por la tierra del sol naciente… aunque ciertamente ser un «otaku» ayuda.

Quizá nos llama la atención porque su cultura contrasta tanto con la nuestra, tan comedida y ordenada (y a veces realmente extraña), con un sentido de la estética que relaja hasta al más estresado. ¿No les gustaría ir a tomarse una taza de café bajo cerezos, con el sonido de un koto de fondo?

¿Y qué tal si es un Starbucks?

Starbucks

Pues han abierto el lugar de nuestros sueños en lo que alguna vez fue el Templo Kiyomizu en Kioto, Japón, y tomaron la excelente decisión de conservar todo lo que lo hacía un mágico lugar de reposo. Para ello, eso sí, debieron implementar algunas reglas inesperadas.

Starbucks

No se permite hacer filas y la cantidad de clientes dentro de la tienda no podrá superar los 51, sin importar la hora. No existen mesas fuera del mostrador y la barra de los baristas, puesto que quienes quieran disfrutar un café deberán tomar asiento en los tatamis (es decir: el suelo) cubiertos de cojines.

Y por supuesto que no se permite la entrada con los zapatos puestos.

Starbucks

La estructura tiene dos pisos y tres salones de té, dos de los cuales son originales del templo y sólo fueron reparados, manteniendo su arquitectura y espíritu.

Esta mezcla de lo clásico con lo moderno tiene al público maravillado y ya hay personas tratando de hacer una reserva en este edificio de más de 100 años de antigüedad.

Starbucks

¿No te mueres por visitarlo?

Puede interesarte