Por Daniela Morano
9 enero, 2019

La mujer alcanzó a llegar justo a tiempo a una clase.

Hay momentos en que uno tiene la suerte de estar en el lugar correcto en el momento preciso. Como mujer, es difícil pensar que eso sea cierto, hasta que uno lee historias como la ocurrida en Charlotte, Carolina del Norte, la semana pasada. Un hombre se acercó a una mujer que subía a su coche, de noche, e intentó secuestrarla.

Para suerte de ella, justo había un estudio de karate cerca del lugar donde había estacionado. Según Randall Ephraim, instructor de una clase para niños, a las 9 pm, cuando la mujer entró, aún habían algunos siendo retirados por sus padres cuando esta entró pidiendo ayuda.

CNN

“Aún habían niños y un par de adultos limpiando cuando la joven entró por la puerta pidiendo ayuda diciendo que alguien quería hacerle daño“, le contó Ephraim a CNN.

“Unos segundos después entró un gran hombre al edificio. No sabía qué quería, así que asumí que quería inscribirse a unas clases. Le pregunté cómo podía ayudarlo y me dijo que venía a buscar a la mujer. Ella insistió en que no lo conocía y quería secuestrarla”.

Instagram ephraimdojo_charlottenc

El instructor le pidió al hombre que se retirara del lugar pero este insistió en que debía llevarse a la mujer. “Intentó golpearme con agresividad y moviéndose de un lado a otro. Entonces me defendí y lo saqué de ahí. Una vez afuera la policía se hizo cargo de él”.

Instagram ephraimdojo_charlottenc

Según los mismos oficiales, el hombre habría intentado atacarlos antes de ser arrestado. Tuvo que ser llevado a un hospital por las heridas que sufrió intentando secuestrar a la mujer, y luego fue llevado a la comisaría.

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