Por Alejandro Basulto
26 julio, 2021

La cirugía duró 15 horas, recuperando así, el islandés Felix Gretarsson, las dos extremidades que perdió cuando recibió una descarga eléctrica en 1998. Sin olvidar que durante su traslado y vivencia en el lugar de la operación, en Lyon, conoció a su actual media naranja.

Todo partió en un difícil lunes de 1998, cuando el islandés Felix Gretarsson, de hoy 49 años, fue víctima de un accidente eléctrico cuando intentaba arreglar una línea eléctrica. Producto de esta descarga de electricidad se cayó desde casi 10 metros de altura y se incendiaron sus brazos. Se rompió la espalda en tres lugares, se fracturó el cuello y prácticamente terminó perdiendo ambas extremidades.

Felix Gretarsson

“No lo recordé hasta años después, pero me caí y recuerdo que lo único que sentí fue dolor en el estómago y confusión (…) Con un trauma como este, el cuerpo se apaga. No tenía sensación de brazos quemados ni espalda rota. Fue simplemente un shock total (…) Me operaron 54 veces; inicialmente me amputaron justo por encima del codo, pero tenía infecciones constantemente, por lo que cortaban un poco más y más y trataban de salvar algo”.

– contó Felix Gretarsson a Daily Mail

Felix Gretarsson

Fue inducido en un coma de tres meses, durante el cual los médicos le realizaron 54 operaciones, incluyendo, entre ellas, la extirpación de sus brazos quemados. Su vida se fue a negro e incluso empezó a abusar de las drogas y el alcohol para así no enfrentar su realidad. Perdió su carrera como electricista, su novia de muchos años y dejó de ver a sus dos hijas pequeñas, Rebekka y Diljá, de ahora 27 y 23 años. Lo que cambió cuando se realizó dos trasplantes de hígado en menos de un año.

Felix Gretarsson

“Había fumado un poco de marihuana antes, pero ahí no paré, simplemente se apoderó de mí (…) Fue mi momento de claridad [cuando necesitó el trasplante de hígado] y las cosas cambiaron, fui a rehabilitación y me puse a trabajar (…) Empecé a enfrentar los hechos de que de alguna manera tendré que vivir con esta discapacidad, simplemente no estaba lidiando con nada (…) A partir de ahí mi vida fue hacia arriba, me compré una pequeña empresa, un piso, un coche que podía conducir con los pies y la vida empezó a ser buena”.

– explicó Felix

Felix Gretarsson

Tiempo después pudo conocer al médico francés de renombre mundial, Jean-Michel Dubernard, luego de ver un anuncio sobre una conferencia suya en Dubernard, en la Universidad de Islandia. Luego de llamar a todos los hoteles para ubicarlo y encontrarlo en el vestíbulo, este le habló sobre la posibilidad de recibir un doble transplante de brazos. Cirujano que murió a principios de junio, tras haber logrado una exitosa carrera en la que realizó los primeros transplantes de mano, de dos manos y el primer trasplante parcial de cara del mundo.

Felix Gretarsson

Fue por él que Felix se mudó a Lyon, donde se encontraba el equipo de este reconocido médico para comenzar una espera que duró años para hallar el donante adecuado. Tuvo que pagar casi 235.976 dólares estadounidenses y mudarse a un nuevo país junto a sus padres, Grétar Felixson y Gudlaug Thors Ingvadóttir, de ahora 74 y 70 años. Sin embargo, así también pudo conocer a su esposa, Sylwia Gretarsson, de 33 años, en un bar en esta ciudad francesa.

Felix Gretarsson

“Estaba bebiendo mi agua con gas en mi mesa y tenía una prótesis con un gancho en el lado derecho y la gente generalmente se siente incómoda al preguntar (…) Ella vino genuinamente curiosa como si nada fuera más normal y terminamos charlando durante horas y así fue como comenzó”.

– relató este ex electricista

Felix Gretarsson

Fue así como después de tanto esperar, encontraron un trasplante de las dos extremidades que necesitaba el 12 de enero del año 2021. En el 23 aniversario del accidente que le quitó sus dos brazos. “Había recibido llamadas telefónicas antes de que teníamos un donante potencial, pero cuando se trataba de que la familia aceptara, siempre se negaban”, declaró Feliz. La operación fue realizada bajo la dirección del cirujano principal Aram Gazarian, la que duró 15 horas y se llevó a cabo en el hospital Edouard-Herriot de Lyon, Francia.

Felix Gretarsson

Posteriormente, vinieron seis meses de recuperación, de los cuales estuvo seis semanas solo boca arriba, además de las cientos de horas de trabajo que vinieron después para su rehabilitación. Y hoy, Feliz, puede flexionar sus bíceps, algo que nunca pensó volver a ser. Convirtiéndose así en el exitoso protagonista del primer transplante doble de brazos en el mundo.

Felix Gretarsson

“Lo primero que pensé fue ‘¿quién diablos hace esto a propósito?’ Porque el dolor al despertar era insoportable (…) Era como si hubiera dos camiones estacionados en cada uno de mis hombros (…) Ahora estoy moviendo el codo en el agua, mi bíceps ahora está funcionando y eso es solo cinco meses después (…) Acabo de notar que las venas de mis brazos comienzan a expandirse con el calor y eso no sucede a menos que el sistema nervioso automático esté funcionando (…) Tengo tantas esperanzas de poder mover mis manos también, lo que nadie esperaba, excepto yo (…) Si no hubiera perdido los brazos, hoy no estaría viviendo en Francia con mi esposa (…) Tantas cosas buenas que puedes sacar de esto, esto es lo que me ha mantenido en marcha”.

– dijo Felix Gretarsson

Felix Gretarsson

Hoy puede mover la parte de sus brazos que está más cerca de sus hombros. Y además los médicos le explicaron que los nervios crecen en promedio un milímetro cada día, de tal manera que se estima que llegarán a su codo en un año y a sus manos en dos. Luego de realizar una colecta nacional en su país de origen para costear su operación, mudarse a Francia y someterse a una difícil y compleja cirugía, cada vez está más cerca de cumplir su sueño: abrazar a su esposa e hijos por primera vez en décadas, además de también hacer lo mismo con sus nietos.

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