Por Elena Cortés
25 septiembre, 2017

«Hasta publiqué en Facebook, por si en algún momento salía la señal, supieran que estábamos ahí», dijo Diana Pacheco.

México sufrió un terremoto de más de 8 grados. Fue tanto el impacto que muchas personas se quedaron sin hogar. Desgraciadamente, hasta hoy aún no se ha podido contabilizar el real número de damnificados, pero hay más de un centenar de rescatistas haciendo de todo para ayudar a los que más lo necesitan. El hecho que varias personas dejaron su Wi-Fi sin contraseña, también se han podido salvar algunas personas y Diana Pachecho es un clarísimo ejemplo.

El terremoto de magnitud 8,2 que sacudió a México este 19 de septiembre ha tenido más de 900 réplicas, según informó el Servicio Sismológico Nacional del país.

Miles de personas quedaron atrapadas bajo escombros de los edificios que se cayeron brutalmente, y entre ellos estaba Diana.

CNN

Las esperanzas de la mexicana de salir viva de un edificio de oficinas colapsado se desvanecían rápidamente después del terremoto, pero un golpe de suerte cambió todo por siempre. 

Diana Pacheco/CNN

Después de por fin poder recibir señal de Internet en su celular, Diana le envió una serie de mensajes a su esposo indicándole dónde estaba.  «Somos cuatro personas», se leía en los mensajes de WhatsApp que finalmente llegaron a su esposo Juan Jesús García el miércoles a las 5:34 de la mañana.

El hombre, quien es conductor de Uber, contó que estuvo llorando sin parar hasta que recibió los mensajes de su mujer. Así, corrió de inmediato hacia los rescatistas para salvarla. 

«Fue como un milagro, porque fui el único que recibió el mensaje y dado que estaba ahí con los trabajadores de rescate, les hablé y ellos pudieron localizarla«, dijo García.

Diana Pacheco/CNN

«Estos mensajes les ayudaron a saber más o menos dónde estábamos ubicados. Hasta publiqué en Facebook, por si en algún momento salía la señal, supieran que estábamos ahí» contó Pacheco el viernes desde su cama de hospital, con voz débil.

Diana relató que cuando el edificio se cayó, la fuerza de los dos pisos superiores que colapsaron violentamente la derribó al suelo, pero una pared de hormigón se detuvo a punto de aplastarla a ella y tres de sus compañeros de trabajo. 

AP

Luego, los cuatro fueron hallados juntos en un espacio estrecho. 

Se sabe que el terremoto, hasta el momento más mortífero de México en una generación, se ha llevado 295 vidas.

¡FUERZA MÉXICO! 

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