Por Antonio Rosselot
8 noviembre, 2017

Si yo fuese el padre, ya le habría puesto una contraseña a mi teléfono.

Cuando Ian Wilson, un hombre inglés de 53 años de edad, despertó una mañana después de un largo sueño y revisó su estado de cuentas, nunca se imaginó que le iban a faltar alrededor de 1.300 dólares en el saldo. Ni menos, que la responsable de esa plata perdida sería su hija de 9 años.

Esta chica, llamada Susan, hizo lo que todos quisimos hacer alguna vez en nuestra tierna infancia: se armó de valor, agarró el teléfono de su padre, entró a su cuenta de PayPal, adivinó la contraseña secreta y compró boletos para ir a Disney París, el parque de diversiones que la empresa norteamericana tiene en la capital de Francia.

Y que claramente, era su viaje soñado.

Susan compró el paquete completo: 525 dólares en boletos de avión, 280 dólares en un tour VIP por la Torre Eiffel y 515 dólares en los boletos y traslado para el parque temático. Lo más insólito de todo es que su padre se dio cuenta tres días después de la compra.

Ian Wilson y sus hijos. Susan está en medio de la foto, junto a su padre. (Facebook)

Lo primero que pensé fue en un fraude. Llamé a PayPal y me comentaron que los pagos se habían realizado desde una plataforma que ellos consideraban normal, por lo que no había sido visto como fraude. Luego revisé el historial de mi teléfono y encontré todos estos sitios web sospechosos. Le pregunté a Susan y dijo que ella lo había hecho.

Ian Wilson al Daily Mail

Susan, por su parte, declaró que no tenía idea de cómo logró hacer la transacción bancaria. “Sólo me gusta jugar con el teléfono de mi papá. No sé dónde queda París ni la Torre Eiffel“, comentó la chica, muy arrepentida de sus acciones.

Por suerte, PayPal le devolvió el dinero a Ian, pues se trató de un “fraude amistoso”. Pero de todas maneras, ¡Susan logró ganarse nuestros corazones con su particular error!

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