Por Alex Miranda
24 agosto, 2018

La celebridad de Instagram dijo que le parecía demasiado cuatro días libres al mes para sus trabajadores y que ella debería retenerles los pasaportes para que no escapen.

El nombre de la influencer es Sondos Alqattan, y si bien normalmente hace noticia por los tips de belleza que sube a su blog o las cosas que sube a su Instagram con más de 2 millones de seguidores, ahora lo hace por unos comentarios sobre los trabajadores filipinos que laboran en el estado de Kuwait en condiciones que bordean la esclavitud.

En un video que la joven subió a sus redes sociales, aparece hablando sobre su radical y -para muchos- retrógrado pensamiento sobre las condiciones laborales que tienen que soportar los trabajadores domésticos filipinos en Kuwait. Incluso, llegó a decir que le parecía un exceso que ellos tuvieran un día a la semana libre.

“¡Eso es cuatro días libres al mes!”

De más está decir que esto desencadenó una ola de indignación en contra de la bloguera, ya que la acusan de deshumanizar a sus empleados filipinos.

Instagram @sondos_aq

Las quejas de Alqattan son, sobre todo, por algunas normas especificas que tienen que hacer frente los trabajadores domésticos en Kuwait, en especial los filipinos. Increíblemente, y como ya se mencionó, una de sus mayores criticas se basaba en que encontraba muy malo que ellos tuvieran un día libre de descanso a la semana. La frase que más impactó causó fue:

“¡Eso es cuatro días libres al mes!”

Otras cosas que le parecen inauditas a Alqattan, es por ejemplo, el cambió en la reglamentación de pasaportes. Antes en Kuwait, el trabajador filipino debía entregar su pasaporte a su jefe, pero ahora hay una nueva ley que busca cambiar esto para mejorar su calidad de vida. Lamentablemente, para la bloguera esto no es una buena noticia ya que la nueva ley la indigna.

En Kuwait, aún prevalece el sistema de empleo kafala, al igual que en muchos países del Medio Oriente. Este sistema busca que los trabajadores inmigrantes puedan ser monitoreados, patrocinados o auspiciados por algún local que pueda hacerse responsable de su visado y estadía legal. Para esta práctica, los más afectados son las personas que trabajan en construcción y en oficios domésticos.

“¿Quién me responderá a mí, si deciden irse a su país? ¿Quién me pagará ese dinero?”

“Fin de la exportación laboral”

Pero además de esto, lo filipinos están dolidos por el tono con que los trata, ya que dicen que se refiere a ellos como si fueran esclavos más que trabajadores. Las redes sociales se han puesto del lado de los filipinos y ahora todo el mundo pide una disculpa pública.

AP

Pero el tono en el que se ha expresado, tratando a los filipinos más como esclavos, que como trabajadores, es lo que ha incendiado las redes en cuestión de segundos.Y ahora la comunidad filipina pide una disculpa pública. Por Twitter, un usuario activista sobre el tema, lanzó el siguiente comunicado que reproducimos textualmente:

¡Los trabajadores filipinos en el extranjero son vistos y tratados como meros esclavos! ¡Exigimos una disculpa pública de Sondos Alqattan! ¡Más aún, exigimos el FIN DE LA EXPORTACIÓN LABORAL como política gubernamental! Proporcionar mejores oportunidades para nuestros compatriotas aquí en nuestro propio país”

El tema ha causado un revuelo importante, pero la muerte de una sirvienta filipina asesinada, esto hace que las relaciones entre ambos países –Kuwait y Filipinas–  se pongan al rojo vivo, ya que se están conociendo las horribles formas en que tratan a los trabajadores del hogar filipinos. La disputa ha llegado tan lejos, que incluso los filipinos han sacado en cara la ayuda que recibió Kuwait por parte de su país, cuando estaban en guerra contra el Irak de Saddam Hussein, ya que ellos mandaron 200 personas de cuerpos médicos y enfermería como apoyo a las fuerzas anti-Irak.

Instagram @sondos_aq

Al final, la mayoría está de acuerdo en que Sondos Alqattan es una mujer que es “bella por fuera, pero bastante fea por dentro”. Si algunos hasta están intentando hacer presión a las empresas que la patrocinan, instándolos a que rompan sus acuerdos con ella, en vista de que sus pensamientos sobre el trabajo corresponden “a la edad media”, más que a una persona que influye en las decisiones de otros en pleno siglo XXI.

Otros la han defendido, entendiendo que sus comentarios y opiniones salen desde el reflejo de la sociedad e idiosincracia de la sociedad en la que vive, una sociedad acostumbrada a la opresión del rico y poderoso sobre el más desposeído.

Por último, ninguno de los dos gobiernos se ha referido al caso, y al parecer no planean hacerlo. Por lo que Alqattan tendrá que hacer caso a los cambios de las leyes laborales que se están haciendo actualmente.

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