Por Vicente Quijada
25 octubre, 2018

Ante nuevas formas de anotar, también existen de defender.

Lanzar un tiro libre por debajo de la barrera no es algo que veamos todos los días. Fue allá por el 2004, cuando Ronaldinho clavó un impecable lanzamiento raso ante el Werder Bremen en Champions League, que se vio por primera vez. O al menos es la que todo el mundo recuerda. De ahí en más, el “10” del Barcelona usó la técnica un par de veces y luego “se la pasó” a su sucesor, Lio Messi, popularizando una maniobra que ya se repite en otros rincones del mundo.

Sin embargo, ayer, ante el Inter de Milán por fase de grupos, no estaba el argentino. Pero si Luis Suárez, quien al parecer adoptó la misma “maña”. En el minuto 65, y con el 1-0 a favor en el marcador, el uruguayo se atrevió a definir tal como su compañero y, cuando ya celebraba, se encontró con la espalda de Marcelo Brozovic.

Tal como se va creando una vacuna por cada enfermedad que aparece en el mundo, también los defensas han ideado maneras de detener este sorpresivo tiro, el cual suele tener resultados positivos. Y lo que hizo el volante del Inter ayer, lanzándose al suelo justo cuando el charrúa se disponía a disparar, fue sencillamente notable.

Ya lo hemos visto en otras ocasiones, en especial cuando es Lio quien está detrás del balón. Así lo hizo el PSV, con Lozano hincándose detrás de la barrera, o el Athletic, con De Marcos corriendo hacia atrás para evitar sus tiros con rosca, pero no siempre tienen éxito. El Girona, en febrero, no pudo evitar ser víctima del argentino, quien marcó de esta manera uno de los 6 tantos que recibieron esa noche.

Luisito, en cambio, no pudo celebrar de la misma forma y debió conformarse con un intento más que digno. El mediocampista croata, en tanto, se llevó las felicitaciones por su maniobra rápida y astuta, que evitó el 2-0 que de todas maneras llegaría 15 minutos después, a través de Jordi Alba.

Lio, mientras tanto, se reía en la tribuna. 

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