“Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas”.

El señor y la señora Dursley estaban orgullosos de decir que eran personas perfectamente normales, muchas gracias. Harry Potter, por otro lado, no está orgulloso de los cargos que enfrenta ante la justicia inglesa… aunque no estamos hablando precisamente del niño mago. Se trata de un joven de 19 años que comparte nombre con “El Niño que Vivió”.

No tendrá que ir a Azkaban, esperamos.

Harry ya se presentó ante la Corte de York y aceptó los cargos por los que se le acusa: tráfico de marihuana. Claro que dice que no cometió las faltas para obtener galeones (perdón, dinero), sino que para “proveer a sus amigos”.

Según detalla USA Today, la detención de Harry Potter ocurrió el 19 de enero cuando la policía sintió un fuerte olor a cannabis y revisó al joven. Entre sus ropas encontraron dos paquetes con marihuana y 87 dólares.

El joven explicó que cargaba con la droga para “proveer a sus amigos” (¿Ron? ¿Hermione?… ¿HAGRID?) y que no planeaba obtener dinero de la venta del producto.

El 4 de mayo el tribunal de York informará su sentencia, que sería baja ya que no tiene antecedentes penales.

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