Por Macarena Faunes
6 junio, 2019

Además del Síndrome Mielodisplásico, la menor sufre de un trastorno del sistema nervioso, por lo que no le queda mucho tiempo de vida. Su hermano la invitó a su baile para tener una noche que jamás olvidaran.

Uno de los amores más puros que existen es el de hermanos. Son una parte fundamental para ti, ya que te acompañan en los momentos claves de tu vida. Son los que te aconsejan cuando no sabes qué hacer y te dan una mano cuando más lo necesitas. Darías todo para sacarles una sonrisa, pero lo que hizo Aj Spader por su hermana menor conmovió a todos. 

Rebekah es una dulce niña que a sus cortos 10 años tiene que enfrentar una gran batalla: padece del Síndrome Mielodislácido, un tipo de cáncer que se desarrolla en la médula ósea, y que puede convertirse en un peligroso tumor terminal. 

Facebook/Tony G. Spader

A pesar de que la menor se ha sometido a todos los tratamientos posibles para parar esta enfermedad, todos los intentos han sido en vano. Incluso, recibió un trasplante de médula ósea, sin obtener buenos resultados.

Pero eso no es todo, ya que también padece de un trastorno hereditario del sistema nervioso, el que genera un deterioro más rápido en su salud. 

Ante la posibilidad de perder pronto a su hermanita, Aj Spader, de 15 años, realizó un gesto de amor incondicional hacia ella: la invitó a su baile escolar, ya que sabía que era la compañera perfecta para esa ocasión. 

“Quiero pasar con ella tanto tiempo como sea posible”.

-Aj Spader para ABC News-

La dulce niña se preparó con muchas ansias para esta velada. Sus padres la apoyaron con un hermoso vestido y un elegante peinado. Como es tradición, Aj le regaló a su acompañante un brillante ramillete, el que lució muy orgullosa en el evento. 

ABC News

Rebekah acompañó a su hermano a la cena previa al baile, donde compartió con todos los amigos de él. A pesar de que la noche estaba saliendo a la perfección, se sintió nerviosa de ir a la fiesta, por lo que regresó a casa antes de lo previsto.

ABC News

A pesar de que no asistió a la celebración en sí, los padres de estos niños están muy orgullosos de la actitud que tuvo Aj, quien quiere aprovechar a Rebekah lo más que pueda. 

ABC News

El amor de hermanos es un lazo que jamás se romperá, sin importar lo que pase. Aunque le quede poco tiempo a Rebekah, Aj hará cualquier cosa por verla sonreír.

Deseamos que Rebekah y Aj asistan a muchos bailes escolares más.

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