Por Daniela Morano
2 abril, 2018

«Lloraba mientras me pedía dinero y si podía sacar de mis ahorros, o de mis padres. Si le preguntaba algo, se alteraba aún más, diciendo que no confiaba en ella y se iba diciendo ‘ya no me quieres'», cuenta el hombre.

Christopher Forte supo que algo extraño ocurría cuando su futura esposa, Juliana Posman, se comenzó a interesar demasiado por el dinero. El millonario hombre de negocios dice que el amor lo encegueció y terminó perdiendo más de $4 millones de dólares debido a las constantes apuestas de su esposa. Sin embargo, no supo nada de esto hasta que fue demasiado tarde para recuperarse.

Posman, de 38 años, también le debe $3 millones de dólares a otros empresarios y tiene millonarias deudas en tarjetas de crédito. Forte le contó a Daily Mail que se enamoró de Posman tras un mes de conocerse el 2010 y ambos trabajaban en la firma IT en Surrey, Inglaterra.

Christopher Forte

Ella le contó a Forte que tenía un MBA y que ganaba dinero en empresas que se dedicaban a hacer apuestas según el índice alemán DAX, apostando qué tanto caería. Ganaba casi $700 dólares al día apostando en ciertos sitios web pero a veces podía perder $200, y una vez llegó a perder millones en un sólo día.

Pero Forte estaba convencido de que ella lo haría funcionar, y le pidió matrimonio. La pareja se casó, primero, en el hotel Grosvenor el 2014 y unos meses después en Indonesia, ya que su familia vive allá.

Al poco tiempo Forte, quien era un cotizado contratista de softwares, trabajaba como profesor de inglés en Brighton mientras que su esposa ganaba $126 mil dólares al año de comisión en una firma de abogados.

Christopher Forte

De repente, comenzó a pedirle dinero prestado a su esposo y padres, diciendo que lo necesitaba para su visa.

«En retrospectiva, veo que era todo una gran mentira. Soy británico y ella mi esposa, y podríamos haber conseguido una visa por unos cuantos dólares. Pero no lo vi- estaba enamorado. A veces despertaba y ella estaba llorando y decía ‘necesito otros $21 mil dólares,'» asegura.

«Lloraba mientras me pedía dinero y si podía sacar de mis ahorros, o de mis padres. Si le preguntaba algo, se alteraba aún más, diciendo que no confiaba en ella y se iba diciendo ‘ya no me quieres'».

En abril del 2016, recibió una carta de parte del señor Roiter y su compañero Kaye, quienes también le prestaron dinero a su esposa. Según ellos, él era quien respondería por el dinero, de acuerdo a lo que Posman les había dicho.

Resulta que le entregó dinero a su hermano, padres y perdió millones en apuestas.

Cuando se divorciaron, Posman le pagaría la deuda a Forte pero no ha hecho ningún pago desde entonces. Forte ahora vive con un familiar y no tiene ni un centavo.

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