Acusaron a la adolescente de robar un móvil.

En noviembre de 2007 cuando una joven de 15 años, fue acusada de robar un teléfono celular en el estado de Pará, al norte de Brasil. El castigo era la cárcel  y algo más que jamás pensó que le tocaría vivir; fue enviada casi un mes a una celda que compartía con 3o hombres.

Allí a la joven la violaron y la torturaron.

El Consejo Nacional de Justicia de Brasil (CNJ) declaró que este hecho fue comunicado a Clarice Maria de Andrade, jueza del estado de Pará días después de la detención de la adolescente. El oficio policial pedía que en “carácter de urgencia” se trasladara a la joven desde una celda masculina de la delegación policial del municipio de Abaetetuba. De acuerdo al reporte, la joven corría “el riesgo de sufrir cualquier tipo de violencia por parte de los demás”, informó el portal G1.

El Observador (imagen referencial)

Sin embargo la magistrada ordenó su traslado 20 días después de recibir el documento; en esas semanas la adolescente de iniciales L.A.B fue víctima de violaciones reiteradas y tortura por parte de casi todos sus compañeros de celda.

Después de pasar 26 días de tortura, un compañero de celda de la menor, informó de los hechos.

Autor Desconocido, ayúdanos a encontrarlo (imagen referencial)

Han pasado casi 10 años de este caso, y recién esta semana se castigó a los responsables de este lamentable episodio de violencia hacia una mujer. Aunque el castigo es irrisorio; de Andrade solo recibió una pena de dos años sin ejercer sus funciones, pero con goce de sueldo.

Marcelo Seabra/O Liberal

En su defensa, la jueza afirmó que delegó a un subordinado del juzgado la tarea de comunicar el traslado de la menor, lo cual fue desmentido por los funcionarios.

De acuerdo al organismo público de Brasil, lo que hizo la jueza es una “falta de compromiso de la magistrada con sus obligaciones de funcionaria”.

¿Con goce de sueldo?

Así es la justicia en el mundo.

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