Por Teresa Donoso
11 Abril, 2017

En gustos no hay nada escrito. Lo bueno es que sus papás no cuestionaron sus deseos.

Cuando Rebecca le preguntó a su hija Audrey qué quería hacer para su cumpleaños número tres, jamás imaginó que ella pediría una fiesta temática de algo tan específico y poco común. La pequeña soñaba con decorar la casa con globos del emoji de caca e incluso quería un pastel que fuera igualito a este popular emoticón que mandamos por las redes sociales y WhatsApp.

Rebecca / Huffington Post

Tal como la mujer le contó al Huffington Post, cada vez que tocaban el tema y trataban de sugerirle otro tipo de decoraciones ella se negaba:

“Durante meses cada vez que mencionábamos su fiesta ella sugería globos de caca y un pastel en forma del emoji también. Traté de sugerirle otras temáticas, pero ella insistía con el emoji de caca”.

De esta forma sus padres finalmente decidieron aceptar sus deseos y organizar la fiesta que su pequeña tanto deseaba. De hecho, le compraron una piñata en forma del emoji y su mamá incluso se disfrazó para la ocasión. Eso sí, prefirieron pasar con la idea del pastel y compraron uno de chocolate regular que adornaron con el mensaje de “Feliz Cumpleaños Audrey”.

Rebecca / Huffington Post

En vez de ponerle la cola la burro, la pequeña jugó a poner la caca en el baño usando stickers del emoji con un dibujo de un baño pegado en la pared.

Rebecca / Huffington Post

Según su madre, los invitados estaban encantados con la fiesta, porque la encontraban muy divertida:

“Pensé que los abuelos lo cuestionarían todo, pero simplemente se rieron cuando les conté”.

Además, Rebecca siente que la fiesta definió a la perfección la personalidad de su hija, quien siempre dice lo que piensa:

“Audrey tiene mucha confianza. Espero que siempre sea igual. Es muy divertida y definitivamente es la mejor hermana mayor”.

Rebecca / Huffington Post

Su madre, además, indicó que últimamente parece ser que los padres buscan impresionar a los otros adultos al planear las fiestas de cumpleaños de sus hijos cuando, en verdad, sólo deberían impresionar al cumpleañero:

“Esta fiesta no fue para mí, fue para Audrey. Me encanta el hecho de que en el futuro pueda mirar estas fotos y ver que representaba todo lo que ella era a los tres años, una niña diferente y divertida”.

Rebecca / Huffington Post

¿Le harías una fiesta como ésta a tus hijos?