Por Pedro Juan
24 junio, 2020

Los aldeanos del sector, siempre agradecidos por la ayuda del millonario, se esforzaron en sabotear la unión. No tuvieron éxito. Pero el karma haría un segundo ataque.

Son muchas las personas que se han casado por interés o con el fin de obtener una suculenta fortuna al cabo de un tiempo, pero lo cierto es que nunca se puede tener certeza de quién finge estar enamorado y quién no. Muchas parejas parecen haberse juntado por meros trámites económicos y resultaron ser muy felices, sin embargo, este no es el caso. Una agente de bienes raíces se “enamoró” inexplicablemente de un ermitaño millonario en Francia y cuando este murió, todos se enteraron de sus verdaderas intenciones.

Photopqr/Le Dauphine

Sandrine Devillard fue a revisar unas propiedades en los Alpes franceses y allí conoció a Marcel Amphoux, un ermitaño 25 años mayor que ella y con una fortuna de millones, según informó LePont.

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Incluso, era el dueño de varias propiedades en los pueblos cercanos.

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La pareja contrajo matrimonio en 2011 a pesar de que los aldeanos, siempre agradecidos por la ayuda de Marcel, se esforzaron en sabotear la unión.

Sandrine no pasó ni un día con su esposo, siguió trabajando en París hasta que, un año más tarde, Marcel falleció en un accidente de tránsito de forma misteriosa; lo acompañaban dos amigos de Sandrine que, por cierto, sobrevivieron.

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De inmediato, trató de quedarse con todas las propiedades de su marido pero un documento escrito con puño y letra de Marcel aclaró toda la situación.

Las propiedades fueron dejadas a los mismos inquilinos de siempre y el resto a una prima… A Sandrine, nada.

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La mujer trató de hacerle frente a la Ley alegando que la letra no pertenecía a su fallecido esposo, pero el tribunal se percató de que todo era parte de un “abusivo plan” y le negó la demanda. El Fiscal Rafael Balland dijo en 2016 que “la voluntad se debía cumplir y que no había evidencia de que no fuera su letra”.

Ein bisschen Leben

Pobre mujer, se casó por nada. Ojalá no vaya a estafar a otro desesperado millonario por ahí.

Antes de despedirnos, les dejamos un videoclip de Sandrine:

Y tú, ¿conoces una historia parecida?

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