“No había nada más en mi mente: él era un psicópata y necesitábamos salir del auto”.

Brandie Weiler vio el accidente y no pudo seguir indiferente. Conducía con sus hijas Maddie, de 12 años, y Mollie, de 7, a un parque de diversiones en Virigina, Estados Unidos, pero decidió detenerse para ayudar. Bajó del auto en la carretera y tomó su celular para llamar al 911. Estaba en eso cuando algo horrible ocurrió frente a sus ojos:

Uno de los sujetos involucrados en el accidente caminó hacia su auto, metió su mano al interior del vehículo, sacó el seguro de las puertas y se subió al asiento del piloto. Sus dos hijas estaban en el auto aún.

“Lo pude ver caminar hacia la van y comencé a gritar”.

-Brandie Weiler, citada en Fox2-

El sujeto -identificado como Paul Saulsman- había causado el accidente y todo indica que quería huir del lugar cómo fuera. No le importó que Maddie y Mollie estuvieran al interior de la van de Brandie.

Fox2.

Las niñas provienen de una familia de bomberos y policía, lo que explicaría la rápida reacción de Maddie.

“Solo lo hice (…) No había nada más en mi mente: él era un psicópata y necesitábamos salir del auto”.

-Maddie Weiler, citada en Fox2-

La joven tomó la palanca de cambios -el auto era automático- y la bloqueo de forma que Paul no pudiese avanzar inmediatamente. Además comenzó a golpearlo y patearlo con toda la fuerza que encontró.

Fox2.

Mollie, la hija más pequeña de Brandie, no sabía qué hacer. Cuando encontró un momento salió del auto, sorprendida por la actitud heroica de su hermana mayor.

“Pensé que nos iba a secuestrar (…) fue increíble porque Maddie nunca había hecho eso”.

-Mollie Weiler-

Gracias a los golpes de Maddie el hombre se bajó del vehículo y luego fue arrestado por la policía, que añadió a los cargos por el accidente el intento de secuestro de las dos menores.

Fox2.

A pesar de que Maddie quebró una de sus muñecas durante su arrebato, está orgullosa de haber actuado y protegido su integridad y la de su hermana.