Por Camila Cáceres
7 septiembre, 2017

La llaman “la mujer vestida de rosado” y es una fuerza aterradora.

Muchos conocieron a Ri Chun-hee como la periodista que anunció la efectividad de las armas nucleares con que Corea del Norte amenaza arrasar con sus naciones enemigas (lease: casi todo el resto del mundo), pero esta mujer que se jubiló el 2012 tiene un papel que preocupa a las fuerzas de seguridad internacionales hace varias décadas.

Ri Chun-hee estudió teatro en la universidad de Pyongyang y comenzó su carrera en la estación oficial del gobierno, NKCT, mientras Kim Il-Sung estaba aún en el poder.

Es una de las figuras más conocidas para el pueblo norcoreano y sin duda la más querida después de su adorado líder.

KCTV

Antes de su retiro era la encargada de comunicar al pueblo las actividades de sus líderes no sólo por televisión, algo a lo que la mayoría de su nación no tiene acceso. Su voz es reproducida por las radios y su rostro es retratado en los periódicos que se entregan gratuitamente. 

Su existencia está dedicada a la propaganda del régimen.

Se distingue por su acento ligeramente cantarín y un tono dramático, además de un aire maternal, si ligeramente severo. Son estas características las que enamoraron a la gente y las que han valorado ya tres generaciones de dictadores.

Ri Chun-hee ha negado públicamente la hambruna, el aislamiento y los campos de concentración reconocidos por organizaciones de defensa de los derechos humanos.

Su popularidad ha sido un factor importante para mantener a su nación unida en defensa de sus líderes, convencidos de que realmente son representantes de Dios, que tienen las mejores intenciones y que definitivamente no son dictadores billonarios que abandonan el país en sus jets privados cada vez que quieren comer ostras frescas.

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Ri Chun-hee ha estado a cargo de relatar los incidentes más importantes en el país, como las muertes del fundador de la dinastía, Kim Il-Sung y la de su hijo, Kim Jong-Il. Ahora fue llamada a salir de su retiro para servir como el rostro de los Norcoreanos que exigen destruir a sus enemigos con armas nucleares y según diversas fuentes, esta moción de Kim Jong-un habría sido totalmente efectiva. Nadie puede esperar a pelear contra los “bastardos” enemigos de su adorado líder y su querida Ri.

¿Quién es peor, el que declara la guerra desde la seguridad de su palacio o el que convence a otros para den su vida por él?

Totalmente abominable.