Por Teresa Donoso
4 enero, 2017

Ojalá todas las aerolíneas fueran iguales.

Peggy Uhle acababa de abordar un avión de la aerolínea Southwest que la llevaría desde Chicago a Columbia, donde posteriormente tomaría otro vuelo hacia su hogar en Denver, Colorado. Lo que le esperaba en casa no era muy alentador: su hijo quien había sufrido un terrible accidente en su ausencia y se encontraba en coma, Peggy sólo quería estar a su lado. Finalmente,  el avión despegó, pero misteriosamente se devolvió y volvió a aterrizar. Una azafata se acercó a Peggy y le pidió que por favor abandonara el vuelo. Ella pensó que se trataba de un error o que quizás simplemente se había equivocado de vuelo y aunque le pareció extraño, accedió a la petición de la mujer.

@SouthwestAir

Según lo reportado por el portal AWM, Peggy se sorprendió más aún cuando, al bajar, le pidieron que fuera al módulo de informaciones y que siguiera las indicaciones.

“La agente me dijo que hiciera check in en el módulo de informaciones y cuando llegué allí me pidieron que llamara a mi esposo”.

La aerolínea se había enterado de lo ocurrido y decidieron, sin costo alguno, ponerla en un vuelo directo hasta Denver para que llegara más rápido. Además, se ocuparon de sus maletas y hasta le trajeron almuerzo:

“Me ofrecieron esperar en un área privada, redirigieron mis maletas, me permitieron abordar de las primeras e incluso me tenían un almuerzo preparado cuando me bajé del avión en Denver. Mis maletas llegaron al lugar en el que me estaba quedando e incluso me llamó un encargado de la aerolínea para preguntarme cómo estaba mi hijo”.

@brian_reubelt

No por nada su eslogan es “If It Matters To You, It Matters To Us” (Si es importante para ti, entonces también lo es para nosotros).

Peggy quedó completamente sorprendida con la empatía demostrada por la empresa y sus trabajadores quienes se pusieron en sus zapatos y comprendieron lo duro que debe ser para una madre saber que su hijo está en tan malas condiciones, estar lejos de él y no poder hacer nada al respecto.

“La forma en la que se preocuparon de mí no tiene precedentes. Siempre hemos preferido la aerolínea Southwest y ahora no podemos parar de hablar bien de ellos”.

Su hijo sufrió una lesión cerebral traumática que lo había dejado en coma, pero Peggy asegura que afortunadamente se ha ido recuperando lentamente. Es de esperar que de ahora en adelante las cosas vayan mucho mejor.

Claramente es una demostración más de que el mundo puede ser un gran lugar si nos decidimos a ser un poco menos egoístas y a demostrar un poco más de empatía.

Te puede interesar