Por Alejandro Basulto
28 julio, 2020

Tras el deceso del astrofísico, sus hijos han seguido adelante con sus carreras y familias, desarrollándose de manera profesional muy lejos de la gran figura que representó su padre.

Robert, Lucy, Tim son los hijos del famoso y difunto astrofísico, Stephen Hawking, el genio detrás de los teoremas con respecto a las singularidades espacio temporales en el marco de la relatividad general y en el hallazgo de la radiación emitida por los agujeros negros. Pero sus descendientes, habiendo participado algunos en su divulgación científica, siguieron por caminos distintos al de la física y la cosmología. Su relación, entre padres e hijos, a pesar de tener todas las complicaciones y dificultades que se tuvieron que enfrentar (fama, ciencia y discapacidad), les permitió trascender como una gran familia a pesar de la muerte.

Getty Images

Los tres son hijos de Jane Wilde, la primera esposa de Hawking y según él uno de sus motivos para seguir viviendo tras que le diagnosticaran esclerosis lateral amiotrófica a sus tempranos y jóvenes 21 años. El primero en nacer fruto de esta unión de amor, fue Robert, dos años después del matrimonio de la pareja en 1965, quien tuvo un papel importante en los cuidados de su padre. «Ha hecho cosas por su padre que ningún niño debería hacer jamás», llegó a decir su mamá, Jane, en su biografía. Robert, a pesar de que mostró interés por la ciencia en su niñez, decidió estudiar ingeniería informática en la Universidad de Oxford, para convertirse en un trabajador en Microsoft. Hoy vive en Seattle, con su esposa y sus dos hijos.

Robert Hawking | PA

La segunda hija de Hawking fue Lucy, quien nació en 1970 y ayudó en el trabajo de divulgación de su padre al convertirse en periodista. Y a pesar de que nunca llegó a ejercer esta profesión de manera estable, colaboró con medios prestigiosos como The Guardian, The Telegraph, The Times o el Daily Mail. Ella en vez se dedicó a ser una docente científica turnándose también con lo que es su verdadera profesión: escribir libros.

Fue así como redactó junto con su padre varios libros dedicados a un público más infantil, siendo el más importante de ellos, «La clave del universo», una novela publicada en el 2007, que trata sobre un niño que viaja alrededor del sistema solar y descubre sus secretos. Lucy en 1998 se casó con un empleado de las Naciones Unidas (con quien hoy se encuentra divorciada), naciendo un hijo de esta unión, William, al que se le diagnosticó autismo. Esto motivó más aún su compromiso con las causas sociales, por lo que hoy es vicepresidenta de National Star College (fundación dedicada a las personas con discapacidad) y es una de las fideicomisarias del Autism Research Trust. Fue ella también la que defendió siempre a su padre ante los maltratos de su segunda esposa.

Lucy (centro) y Timothy (atrás a su derecha) | PA

Por su parte, Timothy es el más joven de los tres hermanos Hawking, quien nació en la época más complicada de la relación entre su madre y su padre. De hecho, se llegó a especular de que en realidad era hijo de Jonathan Hellyer, el músico parroquial con el que Jane se terminó casando, lo que ella negó tajantemente. En un principio no se llevó muy bien con su padre, lo que lo impulsó a decir de manera irónica que empezaron a llevarse mejor cuando Stephen perdió la voz. Desde ese momento, ambos compartieron aficiones como la Formula 1 y el ajedrez. Él trabaja en Lego, tras haber estudiado francés y español en la Universidad de Exeter. Siendo el hijo que más heredó el sentido del humor del astrofísico, programando palabrotas en la maquina para hablar de su padre, además de bromear con él sobre su enfermedad.

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