Por Teresa Donoso
29 marzo, 2017

Pertenecen a una red internacional de tráfico. Los más afectados son, como siempre, las familias más pobres de la región.

El tráfico de cadáveres y huesos es una situación muy real en India, donde las autoridades lograron desbaratar una supuesta red de contrabando que traficaba restos humanos. Ocho personas fueron arrestadas, y con su detención se logró recuperar 18 esqueletos en buen estado de conservación. Todo ocurrió en el Estado de Bengala Occidental, y parece ser que se trataba de una operación de grandes proporciones. Según El País, esto fue lo que explicó el responsable de la investigación, Anuj Sharma:

“Nos hemos encontrado los esqueletos cuidadosamente lavados y limpios. Sospechamos que forman parte de una red internacional de tráfico de cadáveres, debido a que también se hallaron varios productos químicos”.

Bengala Occidental / Wikipedia

La primera hipótesis era que los cadáveres habían sido sustraídos de los cementerios musulmanes que se encuentran en la ciudad, pero al investigar los destinatarios de los restos humanos, ésta quedó descartada.

El problema del tráfico de restos en India no es reciente, y ha sido tema durante décadas. Sólo el año pasado se rescataron 50 esqueletos del mismo distrito. La ley prohíbe cualquier intercambio comercial que involucre restos humanos desde 1985, sin embargo, es una práctica que se ha seguido dando, especialmente entre las familias más pobres, quienes venden el cadáver para pagar los gastos funerarios o de cremación. Antes de pasar dicha ley, India era el primer país a escala mundial en nutrir de esqueletos a diferentes instituciones médicas.

iStock

Con la prohibición aparecieron los grupos que operaban desde la clandestinidad y que seguían con este tráfico ilegal, convirtiéndose en una industria muy próspera. De hecho, más de 200 cadáveres son exportados cada año a lugares como China, Nepal o Bangladesh.

Se calcula que han recuperado miles de restos óseos pero, en un país con más de 1.200 millones de habitantes, el negocio clandestino está lejos de acabar, especialmente cuando los más pobres se ven obligados a usar la ayuda de estos traficantes como su única opción para pagar por el velorio y entierro de sus seres queridos.

¿Por qué siempre son los más desvalidos los más afectados? Es algo que siempre me pregunto y que me causa mucha rabia y dolor.

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