“No era necesario que engordaras… no puedes ser feliz viéndote así”.

Megan Jayme Crabbe tiene 24 años y ya es muy conocida en las redes sociales. Combatió y venció la anorexia y hoy, mediante su cuenta de instagram bodyposipanda, se dedica a motivar con frases, reflexiones y fotografías, no solo a quienes sufren de trastornos alimenticios, sino que a todos los que la visiten.

https://www.instagram.com/p/BQLuXOogUUc/

“Yo soplándole pétalos de flores a cualquiera que diga que las personas no deberían amar los rollitos de su estómago”. 

Una de sus últimas publicaciones fue la comparación de una foto de ella cuando joven y con anorexia, contra una de la actualidad, en la que se veía mucho más feliz y despreocupada.

https://www.instagram.com/p/BQ8trnBhcQG/

La mayoría de los usuarios entendieron esto, y la llenaron de elogios y felicitaciones.

Pero hubieron otros que hicieron desafortunados comentarios, asegurando que ella “se veía mejor” cuando estaba enferma… absurdo.

Pero en vez de dejarse afectar por esto, Megan les respondió de una manera que nos hizo aplaudirla.

“Espera, ¿entonces tú solo decidiste ARRUINAR tu cuerpo?”

“No, solamente dejé de torturarme a mi misma todos los días por no coincidir con una imagen que nunca se suponía debía tener”.

“Pero te veías mucho más sana antes”.

“Eso es gracioso, tu te veías mucho más inteligente antes de que igualaras la salud con el peso y olvidaras que la salud mental es salud también”.

“Podrías haberte mantenido igual y amar tu cuerpo, no necesitabas volverte gorda”.

“Podría haberme mantenido igual y volver a caer en un desorden alimenticio que casi me mató cuando tenía 15 años. Podría haber seguido muriendo de hambre y ejercitando obsesivamente por horas todos los días, pero eso nunca me llevaría a encontrar el amor propio. Esto es simplemente lo que mi cuerpo necesitaba para emparejarse con mi libertad mental. ESTE ES MI CUERPO FELIZ”.

“Pero seguramente no puedes ser feliz viéndote así, yo no sería feliz en ese cuerpo”.

“Yo tampoco pensaba que podría, pero resulta que la felicidad no es una talla. Y yo gasté muchos años pensando que así era. Ahora no pararé de hacerle saber a la gente que merecen felicidad exactamente como son. Merecen vivir ahora, no en 5 kilos más. Se merecen esa libertad mental. Así que para todos los que están leyendo esto: espero que tengan su libertad también, sea como sea que se vea. Los estaré alentando en cada paso del camino”.

“ESTOS SON COMENTARIOS QUE RECIBÍ EN MI ÚLTIMA FOTO DE ANTES Y DESPUÉS. POR SUERTE PARA MÍ, HACEN QUE QUIERA SEGUIR AVANZANDO AÚN MÁS”.

¡Bravo! ¿Qué piensas tú al respecto?

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