Por Teresa Donoso
12 enero, 2017

A tener cuidado con esta aplicación (y las historias de Instagram también).

En la vida siempre es mejor decir la verdad que mentir, incluso si se trata de algo delicado porque como dicen por ahí “la verdad siempre sale a flote”. Eso fue exactamente lo que le sucedió a un arriesgado chico, llamado Danny Anderson que después de irse de fiesta un día de semana le dijo a su jefe que no podría ir al día siguiente porque estaba enfermo.

¿Qué tan enfermo estaba? Bueno, en su defensa podríamos decir que probablemente tenía una horrible resaca, algo que igual cuenta un poco.

El problema fue que una de las fotografías del chico llegó a Snapchat y su jefe la vio:

TheLadBible

Aparentemente la pasó bien, al menos eso creemos por la expresión de su rostro.

Su jefe, quien aún no le había respondido hasta ese momento, le envió la fotografía y añadió lo siguiente:

The Lad Bible

Creo que esa es la peor excusa que he leído alguna vez. “¿No soy yo?” ¿Qué pasa Danny?

Según Elite Daily, la mujer que aparece en la fotografía era amiga del jefe de Danny y ella misma había subido la imagen a su propio Snapchat, así fue como su jefe llegó a verlo.

El chico le aseguró a The Lad Bible que aunque parece que su jefe estaba muy enojado, realmente no fue para tanto:

“Para ser honesto, no estaba tan enojado y lo único que hizo fue darme un montón de tareas aburridas por algunas semanas”.

En otras palabras, tuvo mucha suerte, porque si su jefe hubiese sido diferente probablemente lo hubiesen despedido.

Puede interesarte