Por Diego Cid
23 agosto, 2017

Gracias a su sacrificio, se redujo la caza furtiva en Tanzania en más de un 50% y se arrestaron más de 2.000 traficantes de marfil…

Si alguna vez has viajado a África o Asia, te darás cuenta el constante abuso que sufren ciertos animales para ser explotados por el turismo y la constante lucha de los conservacionistas para evitarlo. De hecho, Wayne Lotter, de 51 años, ha dedicado su vida a combatir la caza de elefantes por sus colmillos de marfil.

Lamentablemente, una vida de dedicación terminó luego de que fuera amenazado de muerte en varias ocasionas, cumpliéndose dichas advertencias por un tirador desconocido mientras se encontraba en la ciudad de Dar es Salaam, en Tanzania, el 16 de agosto.

Todo sucedió cuando era llevado desde el aeropuerto a su hotel. En ese momento, su taxi fue detenido por dos hombres, quienes abrieron las puertas. Uno de ellos llevaba el arma que no dudó en utilizar. Ambos escaparon.

Krissie Clark/PAMS Foundation

Lotter fue director y cofundador de la fundación PAMS, un organización sin fines de lucro que aporta a la conservación y combate la caza de elefantes apoyando a las comunidades y gobiernos en África.

Desde que empezó la organización en 2009, recibió incontables amenazas de muerte de parte de los que conducen el mercado negro del marfil de elefante.

Wolfgang Kaehler/LightRocket

PAMS también fundó y apoyo la Unidad de Investigación de Crímenes Graves Nacionales y Transnacionales de la Caza de Elefantes (NTSCIU, por las siglas en inglés), que fue responsable de los arrestos más grandes de traficantes de marfil incluyendo a Yang Feng Clan, la llamada “Reina del Marfil”.

En total, más de dos mil cayeron ante la ley y un 80% de ellos terminó con condena carcelaria, lo que se tradujo en una disminución de al menos un 50% de la caza de elefantes en Tanzania. Sin embargo, Lotter nunca aceptó el crédito y siempre dijo que eran logros de las comunidades y agencias, fiel a su pensamiento altruista.

Krissie Clark/PAMS Foundation

“Wayne dedicó su vida a la naturaleza de África. Desde trabajar como guardabosques en su nativa Sudáfrica hasta liderar el enfrentamiento contra la caza furtiva en Tanzania, Wayne se preocupó profundamente de las personas y animales que habitan este mundo.

Su carisma, genio y excéntrico sentido del humor le dieron la habilidad única de hacer reír constantemente a aquellos a su alrededor. Murió valientemente luchando por la causa que más lo apasionaba”.

Comunicado del equipo de la Fundación PAMS.

Krissie Clark/PAMS Foundation

Es un hecho totalmente lamentable. Sin embargo, situaciones así sólo pueden motivar al equipo detrás a continuar una lucha con una determinación aún mayor, pues ahora Wayne se ha vuelto un mártir de esta causa, una que vale demasiado defender.

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