Por Alejandro Basulto
29 marzo, 2021

La pequeña que es hermana de alumnos de este recinto, aparecía cada día con un libro en sus manos y mirando las aulas. Soñaba con estar ahí, a pesar de ni siquiera tener tres años.

La pequeña Amatala Musa es una niña keniana que durante mucho tiempo ha envidiado a sus hermanos mayores. Ya que ellos, a diferencia de ella, podían asistir a una escuela sin fines de lucro para estudiantes de familias en situación vulnerable. Mientras ellos estudiaban y se divertían con sus amigos, ella los miraba desde afuera soñando con algún día estar ahí adentro aprendiendo y conociendo cosas nuevas.

Todos los días, casi sin falta, se ponía al exterior del recinto educativo con la esperanza que le dejaran entrar a las aulas.

@nfischool / Twitter

Se ubicaba siempre en el patio de la escuela con un libro en la mano mientras esperaba que de manera milagrosa la incluyeran en las clases. Una situación que conmovió a los directivos de la institución llamada Not Forgotten Initiative, quienes en un comunicado en Twitter contaron su historia y explicaron que no estaban recibiendo estudiantes nuevos.

Incluso hablaron con su madre al respecto, pero ni ella pudo evitar que Amatala apareciera de nuevo, y esta vez con el uniforme de su hermano mayor, pantalones cortos y unos zapatos que le quedaban grandes.

@nfischool / Twitter

Fue entonces como la directora de la escuela no pudo resistir a esta encantadora niña y a sus ganas de aprender. Por lo que decidió inscribirla en la escuela, para que iniciara desde ese mismo día sus clases. A pesar de que en este recinto educativo no hay cursos para estudiantes menores de tres años, esta pequeña entusiasta merecía con creces que se hiciera con ella una excepción.

@nfischool / Twitter

Que no fue lo único que logró, ya que también a raíz del caso de esta niña, la escuela recibió más de 316 dólares estadounidenses en la moneda nacional de Kenia. Sin olvidar que también muchas personas se ofrecieron a ayudar de manera voluntaria a esta institución.

Hubo también quien le ofreció a la pequeña Amatala un par de sandalias para que vaya a clases, generándose, gracias a su solo entusiasmo y perseverancia por aprender, una gran ola de solidaridad a favor de ella y del recinto educativo Not Forgotten Initiative.

Puede interesarte