Por Teresa Donoso
6 febrero, 2017

“Ya no dice palabras reales en general lo que habla no tiene sentido, pero jamás le digo que se calle. Es mejor eso a no escucharla decir nada”.

El popular sitio web y fanpage de Facebook Humans of New York acaba de compartir una de las historias de amor más lindas que hemos leído en el último tiempo. Se trata de dos ancianos que han pasado su vida juntos y que han tenido que enfrentarse al peor desastre que puede vivir una pareja: la demencia senil de uno de sus integrantes. Su historia es simple y enternecedora. Se conocieron cuando él tenía 19 y ella 16. Su historia parece digna de una película pero es así: se gustaron, comenzaron a salir, se enamoraron. Él venía de una familia de granjeros, a ella no le molestaba. Tiempo después él le pidió matrimonio y ella no dudó ni un solo segundo en decirle que sí. Estaban ansiosos por pasar el resto de su vida juntos y eso fue exactamente lo que hicieron durante 50 años, sin embargo, la vida les tenía preparada una inesperada sorpresa para sus últimos años juntos.

Humans of New York

 

Todo se hizo evidente un día como cualquier otro:

“Mientras conducíamos a casa me decía una y otra vez que no íbamos por el lado correcto. Era muy insistente así que no le discutí. La dejé que nos guiara porque sabía que eventualmente volveríamos a la avenida principal de Michigan. Fue en ese momento que lo supe. Su padre tenía demencia senil y también su abuelo. Así que supe lo que estaba sucediendo”.

Poco a poco comenzó a ver como su mente se iba deteriorando, como su capacidad para hablar se reducía drásticamente y como la persona que había conocido y amado se convertía en alguien muy diferente.

Humans of New York

En una ocasión, confundida, ella salió de casa durante la noche y escapó. Cuando él finalmente la encontró tuvo que convencerla con todos los argumentos del mundo que regresara a casa.

Hoy en día sólo quedan cosas pequeñas, pero él las agradece. Si no fuera por ellas ni siquiera podría reconocer a su esposa en esta mujer pequeña:

“No lo veo como una maldición. Es un honor. Esto es lo que el Señor quiere que yo haga. Ella ha vivido por su familia toda su vida, ahora es mi turno de hacerlo por ella”.

Humans of New York

Como dicen los votos que tomamos al casarnos, no sólo estaremos con esta persona mientras la salud sea buena: también estaremos con él/ella en la enfermedad, en la pobreza y cuando todo parezca caerse a pedazos sobre nosotros.

«De vez en cuando se endereza y me da un beso. A veces empieza a hacer sonidos. Ya no dice palabras reales en general lo que habla no tiene sentido, pero jamás le digo que se calle. Es mejor eso a no escucharla decir nada”.

¿No te dieron ganas de aprovechar el presente al máximo? A veces, es lo único que tenemos.

Puede interesarte