Por Constanza Suárez
18 diciembre, 2017

A los 13 años se enteró que era adoptado, pero nunca quiso saber más. Hasta ahora.

A los 13 años Robin King supo que era adoptado. Un día registrando de forma curiosa la habitación de sus padres, encontró sus certificados de adopción en un bolso. Escapó de su casa junto a su mejor amigo y cuando la madre de este los fue a buscar, volvió a su casa y nadie habló del tema. “Tenía miedo de plantearlo, ya que no quería una confrontación. Pienso que esto me afectó profundamente”, dice Robin.

Pero luego la verdad seria aun más dolorosa: sus padres biológicos no solo no lo quisieron con ellos, sino que en verdad lo habían abandonado en una caja en las calles del centro de Londres.

Robin King

A sus 74 años Robin ha pasado gran parte de su vida preguntándose porque sus padres lo abandonaron. No lograba entenderlo. Sin embargo, una de sus hijas lo alentó a buscar y averiguar sobre su pasado. Y sus averiguaciones lo sorprendieron.

Fred y Elsie King adoptaron a Robin cuando tenia 4 años y medio, vivieron en una pobre zona de Woolwich, en el sur de Londres, justo cuando la Segunda Guerra mundial había llegado a su fin. Cuando creció trabajo como urbanista y luego como arquitecto. Tuvo dos hijas.

Robin King

En un momento, mientras trabajaba, Robin solicitó un pasaporte de trabajo y un funcionario lo llamó para contarle algunas cosas. “Me preguntó mi edad. Después el hombre me dijo: ‘No creo que le moleste mucho saber que usted fue abandonado en la tienda Peter Robinson en Londres”, cuenta Robin.
A pesar de que se había enterado de aquello, pasaron varios años más para que Robin quisiera saber más cosas al respecto. En 1996 quiso revisar su registro completo de adopción. Y se enteró que había sido encontrado frente a una tienda cerca de Oxford Circus el 20 de octubre de 1943. Pero no había más pistas sobre su abandono, los rastreos no tuvieron éxito.

Su hija Lorraine quiso continuar escarbando en el pasado de su padre. Por 20 años escribieron a múltiples programas de televisión que se dedicaban a encontrar padres y familiares separados. Sin embargo, lamentablemente ninguno podía ayudarlos porque no sabían los nombres de sus padres reales.

Phil Coomes

Pero Lorraine no se quiso dar por vencida. Hace un año vio en un programa de televisión a una experta en rastreo de personas, llamada Cat Whiteaway. Hablaron con ella y finalmente los contactó con Julia Bell, una detective de ADN. Pronto recibieron buenas noticias. Los resultados mostraban una compatibilidad de ADN con una persona en Nueva York. Pensaron que lo habían logrado, pero en verdad Maria y Robin solo compartían un 1% de compatibilidad, o sea que eran primo lejanos. “Contactamos a Maria y ella estuvo de acuerdo en colaborar para crear un árbol genealógico completo de varias generaciones pasadas hasta sus 16avos tatarabuelos”, cuenta Julia.

Si cada uno de los tatarabuelos y sus descendientes habían tenido 2 hijos, entonces existían 224 posibles personas que podrían ser el padre o madre de Robin. Una tarea bastante compleja. No habían más pistas por lo que esta búsqueda era un laberinto.

Phil Coomes

Los primeros resultados arrojaron que tenía una fuerte conexión escocesa e irlandesa. Estuvieron un año trabajando duro, a punta de avances y retrocesos, hasta que finalmente dieron con una mujer llamada Agnes, que había nacido en Escocia y muerto en Canadá. Lorraine sintió que estaban cerca y llamó al hijo de Agnes, Grant.  “Le expliqué que estaba investigando el árbol genealógico de mi padre y le di todos los detalles. Después hubo mucho silencio”, contó.

“Me dijo: ‘Esto es realmente raro porque cuando mi mamá se enfermó de Alzheimer comenzó a hablar como si hubiera tenido otro bebé y me hablaba a mi como si yo fuera ese otro bebé”, confesó Grant.  Luego se sometió a una prueba de ADN. Y los resultados arrojaron algo increíble: efectivamente tenían relación. Grant era hermano de Robin, de padre y madre.

Ahí todo se volvió más claro. Grant contó que los padres de Robin se llamaban Douglas y Agnes Jones. Douglas estaba en la Fuerza Aérea Canadiense y había conocido a Agnes en Glasgow, donde se casaron. Se mudaron a Canadá cuando terminó la guerra. Tuvieron otros 3 hijos: Karen, quien nació 14 años después que Robin, luego Grant y Peggy.

Grant Jones

Y toda esta información, Robin no la sabia, por lo que Lorraine no podía esperar a que supiera todo. A Robin le sorprendió descubrir que sus padres se habían casado en diciembre de 1942, antes de que lo hubieran concebido. “Si no me querían, ¿por qué no me entregaron para una adopción?”, se preguntó. Pero lamentablemente todas sus preguntas se quedarían sin respuesta, porque sus padres murieron. En 1975 Douglas y el 2014 Agnes.

Robin King

Pero al menos Robin tuvo la oportunidad de reunirse con su hermana Karen, quien le dijo que sus padres habían mencionado un bebé pero que había nacido muerto. Sin embargo, su medio hermano Brian había escuchado algo distinto: que Agnes había tenido un bebé y lo había entregado en adopción a una pareja de la Fuerza Aérea que no podía tener hijos.

Robin King

Aún hay muchas interrogantes en torno a la historia de Robin. Un certificado de nacimiento, revela que Robin nació el 10 de octubre en Winchester. Si Agnes hubiera estado planeando dejar a su bebé en la calle, Lorraine cree que lo más probable es que hubiera dado a luz en casa, para evitar que el nacimiento fuera registrado oficialmente. Además registraron su nacimiento dos semanas después de abandonarlo y con el numero de servicio de su padre.

 También descubrieron que siempre celebró mal su cumpleaños: no nació el 6 de octubre, sino que el 10. Robin aún está confundido y no sabe si cambiará su fecha de nacimiento, pero no modificará su nombre a su registro inicial: Brian Jones.  “Me alegra que hayamos hecho todo esto”, finaliza Robin.

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