Por Catalina Yob
2 enero, 2018

Las perturbadoras imágenes forman parte de una peligrosa y condenable tendencia que se ha vuelto famosa entre algunos profesionales de la salud. ADVERTENCIA: Las siguientes imágenes podrían herir la sensibilidad de algunas personas.

Autoridades rusas han iniciado una investigación en contra de la enfermera Anna Kim, quien en las últimas semanas se convirtió en blanco de críticas a raíz de una serie de fotografías que publicó. Éstas la mostraban junto a enfermos terminales, a quienes catalogó como “repugnantes”, haciendo alusión a los pacientes que deben usar pañales las 24 horas del día.

Además de exhibir el rostro de decenas de pacientes que padecen de graves enfermedades, Kim reveló que muchos de ellos eran atados a sus camas cuando se volvían “molestos” para las enfermeras. Tras la viralización de las imágenes, autoridades del hospital involucrado decidieron iniciar una investigación y no despedir de forma inmediata a la funcionaria.

East2West
East2West
East2West

Desafortunadamente, las perturbadoras imágenes forman parte de una tendencia entre un grupo limitado de médicos y enfermeras, quienes violan el derecho a la privacidad con el que debe contar cada paciente. La mayoría de las fotografías se encuentran en línea y muestran a pacientes en medio de una cirugía o mientras se encuentran conectados a decenas de cables que les permiten seguir viviendo.

A pesar de que algunos aseguran que las fotografías fueron tomadas sin segundas intenciones, el hecho representa una grave violación al código que manejan los profesionales de la salud. Y es la mayoría de las personas que fueron captadas, yacen inconscientes o mientras están siendo sometidas a cirugías de mayor riesgo.

East2West
East2West
East2West
East2West
East2West

Tras la viralización de esta peligrosa tendencia, decenas de enfermeras y enfermeros han manifestado que se trata simplemente de una muestra de humor, con la cual buscan probar que a pesar de tratar con temas delicados y tristes, aún no pierden su sentido del humor.

“Trabajamos en cuidados intensivos, queríamos demostrar que el personal médico no ha perdido el sentido del humor y que todos podemos seguir comportándonos como humanos comunes y corrientes”.


 

Puede interesarte