La última vez que fueron hombres libres, tenían 33 y 18 años. Ahora, Clifford Williams tiene 76, y su sobrino Nathan Myer, 61.

La justicia no siempre hace bien su trabajo. Hay un montón de casos en que personas inocentes son condenadas, quedan tras las rejas o incluso a veces mueren sin ser los verdaderos culpables. Y en ocasiones, cuando sale a la luz la verdad, es demasiado tarde.

Afortunadamente para Clifford Williams, de 76 años, y su sobrino Nathan Myer, de 61 las cosas fueron distintas y tuvieron una segunda oportunidad.

Resulta que ambos fueron considerados culpables por un asesinato que no cometieron en 1976. Uno fue condenado a muerte y el otro condenado a cadena perpetua… pero afortunadamente, tras 43 años tras las rejas, fueron liberados.

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El descubrimiento de que todo había sido un error fue gracias a la División de Revisión de Integridad de Convicción (CIR) de la Oficina del Fiscal del Estado en Florida, una organización recién formada que surgió precisamente para revisar las condenas erróneas del estado.

El asesinato en cuestión fue la muerte a tiros de Jeanette Williams, en mayo de 1976, que no estaba relacionada directamente con Clifford Williams, pero fue vinculado por estar alquilándole un apartamento cuando fue asesinada.

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Sin embargo, él y su sobrino fueron situados en la escena del crimen por una única testigo que cambió varias veces su testimonio y que jamás fue considerado como dudoso. Se trataba de Nina Marshall, quien según varias personas, estaba en una relación romántica con Jeanette Williams en ese momento.

Ese día estaba en la cama con ella, también recibió un disparo del asaltante, pero sobrevivió, escapó del apartamento y tomó un coche en el camino para pedir ayuda.

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Finalmente identificó a Clifford Williams, de entonces 33 años, y su sobrino Nathan Myer, de 18 como los asesinos, pese a que ellos insistieron en todo momento en su inocencia.

Años después, un hombre llamado Nathaniel Lawson, ahora fallecido, confesó el asesinato de 1976, pero tampoco lo tomaron en cuenta. Al menos no hasta que Nathan Myer leyera sobre la nueva unidad que revisaba condenas erróneas y decidiera escribirles para que revisaran su caso.

Entonces, la unidad del CIR publicó un informe de 77 páginas sobre el caso, que incluye el testimonio de docenas de testigos que estaban en una fiesta cercana cuando sonaron los disparos. Y según el informe, esos testigos situaron a Myers y Clifford Williams en la fiesta cuando fue el asesinato. El informe también incluía el relato del hombre que escuchó la confesión de Lawson y los hallazgos de la investigación que pudieron ubicar a Lawson de manera independiente en la escena.

Twitter @FLA_innocence

Así que ahora, 43 años después de su sentencia… ambos pueden caminar libres, y además Myer será compensado, ya que según está estipulado, las personas que fueron condenadas injustamente pueden recibir $50,000 por año con un límite de $2,000,000. Pero como la ley de compensación excluye a cualquier persona con un delito anterior violento o con más de un delito grave no violento, Williams no podrá acceder a ese beneficio, ya que tuvo dos delitos anteriores antes del tiroteo de 1976.

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