Por Luis Lizama
17 diciembre, 2019

Son un pueblo nómade, pues viajan de ciudad en ciudad sin residencia fija. Las mujeres se casan a temprana edad y tienen hasta 14 hijos. La mayoría no termina la escuela y vive hasta los 40 años aprox. Se han autodenominado como «el pueblo caminante».

Con el paso de los años, el tiempo y la globalización fueron haciendo su trabajo y quitando parte de nuestras diferencias. En mundo donde buscamos la igualdad, se torna complejo encontrar divergencias. Aun así, existen pueblos, lugares y personas donde el tiempo pareció detenerse, para bien o para mal.

Así ocurre con los «gitanos irlandeses», un grupo étnico y nómade que es el más discriminado de aquel país. Viajan de ciudad en ciudad, sin rumbo fijo, siguiendo sus propias reglas. 

Joseph-Philippe Bevillard

Corría el año 2010 cuando el fotógrafo estadounidense, Joseph-Philippe Bevillard, se fascinó con la vida de los «gitanos irlandeses». De pequeño quedó sordo, por lo que su visión tomó todo el protagonismo. Se introdujo lentamente en el mundo de las artes fotográficas, haciendo hincapié en los ojos, las sonrisa y expresiones faciales. No es casualidad entonces que sintiera atracción por los irlandeses.

Estudió fotografía y partió a vivir por el mundo. New York y París lo recibieron, pero nada terminaba de gustarle. Cuando llegó a Irlanda, en el camino desde el aeropuerto, divisó un grupo de caravanas. Eran atípicos, un poco como él, eran lo que estaba buscando.

Joseph-Philippe Bevillard

Comenzó a retratarlos y conocerlos, hasta que decidió documentar su vida hasta el día de hoy. 

Joseph-Philippe Bevillard

Mujeres rubias, de pelo largo; niños pecosos y mal vestidos; hombres con cicatrices, cigarrillos y tatuajes; es el panorama habitual en una caravana irlandesa. 

Siempre en sitios desocupados, generalmente a la orilla de una carretera, viven de lugar en lugar.

Joseph-Philippe Bevillard

Se autodenominan como «el pueblo caminante», pues todavía son nómades. Datan desde la época pre-celta y nada tienen que ver con el mundo romaní. Es decir, no son gitanos realmente.

Con el paso de los años desarrollaron su propia cultura, hablando un idioma específico e incluso mudándose hasta Gran Bretaña y Estados Unidos, generalmente en búsqueda de nuevas oportunidades. 

Joseph-Philippe Bevillard

Según el censo realizado en 2006 por el gobierno irlandés, los nómades ascendían a 22 mil personas, menos del 1% de la población total. Es importante recordar también que muchos de ellos ya cruzaron las fronteras, viviendo en otros lugares y sin ser contabilizados en el censo. 

Joseph-Philippe Bevillard

Las familias suelen ser numerosas, donde las mujeres contraen matrimonio a muy temprana edad, teniendo gran cantidad de hijos. La mayoría no consigue terminar la escuela y su promedio de vida alcanza unos 40 años.

Joseph-Philippe Bevillard

Por diversas razones, son discriminados y apartados de la sociedad. Según el Parlamento Europeo, su situación social es completamente insegura, carecen de protección del Estado y además son fuertemente aislados.

Al ser un pueblo originario, con historia y mucha cultura, debiesen estar contemplados en programas especiales de conservación.

Joseph-Philippe Bevillard

A través de sus ojos, Joseph, el fotógrafo, supo retratar la incertidumbre de un mañana, el temor y precariedad. Muchos de los pequeños, si pudiesen elegir, seguramente estarían en otros lugares, pero la discriminación y el racismo son fuertes enemigos que la humanidad todavía no derrota.

El artista publica sus fotografías y trabajos en su sitio web y también en su cuenta de Instagram.

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