Por Camila Cáceres
14 diciembre, 2016

Esto va mucho más allá de las diferencias culturales.

Las tradiciones están tan ligadas con las culturas que algunas personas piensan que deben ser protegidas incluso si no son razonables, sólo por lo que representan para sus pueblos. ¿Pero es siempre así? ¿Sólo porque algo es tradición, debe ser protegido? ¿Mantenido a través del tiempo? Es verdad que deben respetarse las diferencias culturales, pero personalmente me parece que existen tradiciones realmente aberrantes.

Una de ellas es la de los bacha bereesh (hombre sin barba) o batcha: Jóvenes bailarines que “alegran las fiestas” de los adinerados en Afganistan.

Barat Ali Batoor

Es importante recordar que en la cultura musulmana, la mujer debe seguir una enorme cantidad de reglas y específicamente en Afganistan, esas reglas no les permiten salir con libertad, ni participar de actividades mixtas. Sólo puede comunicarse con hombres de su familia o con su esposo.

Ha sido así por siglos.

Barat Ali Batoor

Así es como adolescentes, casi niños, tomaron el lugar de las bailarinas en las festividades afganas, amenizando reuniones de negocios de quienes pudiesen pagarlos, porque tener una noche de bacha bazi es un lujo.

Bacha bazi literalmente significa “juego de niños”, pero es lo que nosotros traduciriamos como “pedofilia”.

Dancing Boys

El niño es recogido generalmente de la calle o de familias muy pobres, y desde el comienzo de su “entrenamiento” reciben alimento, una habitación y ropa (de mujer). Son protegidos y existe un acuerdo tácito de que una vez deba retirarse, el empleador le buscará una esposa y trabajo estable.

Eugene Schuyler observó de los batcha, en 1873, que se les trataba con veneración. Los hombres usaban títulos nobiliarios para hablarles, como kulluk, “yo soy tu esclavo”.

Barat Ali Batoor

Si se limitase hasta este punto, sería una practica cuestionable, pero no necesariamente repulsiva. 

La verdad es horrible.

Barat Ali Batoor

Cuando se acaba el baile, estos jóvenes quedan a merced de los invitados.

Pueden ser incluso “reservados” previamente para y por el invitado de honor. La protección de su empleador no aparece durante la noche y por la mañana ya no hay opción de escapar.

Fairfax Media

El “bacha bazi” es, en práctica, una forma “tradicional” de esclavitud sexual.

Fairfax Media

Irónicamente, uno de los peores enemigos de esta practica son los talibanes, quienes la hicieron ilegal por considerarla “incompatible con la ley [religiosa]” por implicar homosexualidad. Sus defensores alegan que no aman a los niños, así que no rompen con la sharia. Tras la llegada al poder en 1996 de los extremistas islámicos, ser batcha o tener relaciones con uno se castigaba con pena de muerte.

Pero incluso eso no logró eliminar la practica y aunque la constitución creada el 2014 tras la elección de Presidente Hamid Karzai también la condena, hasta el 2016 la ONU continúa recibiendo reportes sobre estos pobres jóvenes y niños.

Es difícil de creer que en pleno Siglo XXI sigan ocurriendo estas cosas.

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