Por Alejandro Basulto
29 noviembre, 2019

Se golpeó en la cabeza cuando era un niño y desde ese momento, nunca más pudo volver a crecer.

Posiblemente muchas personas vieron la película sobre la historia de Benjamin Button. Un bebé que nació siendo viejo y que a medida que pasaban los años se rejuvenecía. Al nivel en vez de morir como cualquier otro mortal de anciano, él falleció tras volver a ser un embrión, siendo más pequeño que un bebé. Y en China no ocurrió un caso idéntico, pero sí igual de extraño, en la que un hombre de 34 años es su protagonista.

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Ya que en la provincia de Hubei, hay un «niño» de aparentemente 6 años de edad que trabaja como agricultor y como peluquero. Lo que hará a cualquiera preguntarse, sobre qué hace un pequeño trabajando a tan corta edad, y dónde están sus padres o los agentes del Estado para actuar ante este trabajo infantil tan cruel.

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Pero la realidad del joven granjero Zhu Shegkai, es que de niño solo tiene su apariencia, porque en realidad él es es un adulto de 34 años que debido a una lesión cerebral quedó con el cuerpo de un pequeño de 6 años.

«Todavía soy como un niño, por lo tanto no puedo tener una esposa o un hijo (…) No puedo envejecer (…) «Aunque tengo 34 años, las funciones de mi cuerpo aún son inmaduras como las de un niño»

– contó Zhu Shengkai, según consigna el medio Daily Mail.

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La razón de su apariencia infantil, se debe a que cuando era un niño de 6 años fue golpeado con un roca en la cabeza mientras jugaba. En un principio no se pensó nada tan grave acerca de la lesión causada, que incluyó un coágulo de sangre que fue retirado.

Además de que en la década de 1980 la atención médica en las zonas rurales de China no era de las mejores, por la que nunca recibió el trato terapéutico necesario. Lo que conllevó a que las lesiones provocadas en la glándula pituitaria nunca fueran tratadas.

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Esta glándula es la que libera las hormonas que controlan el crecimiento, y posiblemente debido a su lesión, Zhu dejó de crecer. Lo que se supo cuando ya tenía nueve años y todos habían notado que su cuerpo no había crecido en lo más mínimo. Seguía siendo un niño de 6 años. Tomó medicamentos durante cinco años, pero no cambió la situación. Y hoy se gana la vida como agricultor y peluquero, sin siquiera haber pasado por la pubertad, no pudiendo tener por ello una familia. Pero al menos nunca tendrá arrugas de mayor.

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