Por Vicente Quijada
11 junio, 2018

Luego de haber triunfado en el Mundial juvenil de Holanda 2005, y como si se tratará del fatídico destino, Lio tuvo un muy mal debut con la absoluta de Argentina. Algo que, con el pasar de los años cambió de forma absoluta, hasta convertirse en el máximo goleador de la albiceleste. Ahora, afronta su último gran desafío, del cual, según él, dependerá su continuidad, ¿será la hora?

Un 17 de junio de 2005, hace casi 13 años ya, un joven Lionel Messi haría su debut con la absoluta de Argentina. Antes, en 2004, el rosarino había tomado la decisión de representar a su país de nacimiento, a pesar de que, habiendo debutado -y mostrado sus impresionantes condiciones- en Barcelona, lo tentaban de la “Furia Roja”. Allí, Tocalli lo hizo jugar un amistoso sub 20 ante Paraguay, sellando así el pasaporte del “10”.

“Como todo pibe, siempre soñé con jugar en primera. Tenía claro que quería ser futbolista, pero nunca me imaginé que tan rápido iba a pertenecer a un club de la magnitud de Barcelona, y menos que a los 18 años iba a cumplir el sueño de debutar en la selección mayor”, relata el mismo Messi para La Nación, de Argentina. 

AFP

“Antes de partir para el Mundial Sub 20 de Holanda hablé unas pocas palabras con José Pekerman -seleccionador en ese entonces-; él quería conocerme y transmitirme su tranquilidad”, continúa. En esa competición brilló por primera vez Lionel. Argentina fue campeón, y Messi fue Balón y Bota de Oro, con 6 anotaciones.

“Cuando terminó el Mundial juvenil -el que antes calificó como uno “de los mejores momentos” de su carrera-, de la selección mayor me dijeron que había una posibilidad de que fuera convocado para el amistoso con Hungría, en Budapest. Quizá por eso, cuando se confirmó, no me tomó por sorpresa, pero igual la felicidad fue inmensa”. Así, en el Ferenk Puskas de Budapest, Lionel haría su debut con la adulta ante el mismo rival que antes lo hiciera Maradona, en 1977. Sin embargo, la “Pulga” sólo estuvo 43 segundos en cancha.

Tras ingresar por Lisandro López a los 18′ del segundo tiempo, Messi se llevó la pelota y fue duramente marcado por Vilmos Vanczac, quien le tiró la camiseta. El argentino reaccionó, tirando las manos a sus espalda. El rival exageró y el rosarino se fue expulsado en su primer partido. “Después, la expulsión amargó mi debut. Cuando llegué al vestuario me puse muy mal porque no fue justo, nunca quise pegarle un manotazo al rival que me venía tomando, solo pretendía que me soltara para seguir la jugada”, rememora Lio.

10 años, 10 meses y 10 días después de aquel suceso, el “10” le diría adiós a la selección. No soportaría caer, por segunda vez, en penales ante Chile, quedándose otra vez sin la Copa América. “Es un momento duro para analizar. Lo primero que se me viene es que ya está. Se terminó para mí la Selección. Fueron cuatro finales”, declaró tras aquel nuevo fracaso.

Antes, la Copa América del 2007 y 2015, y el Mundial del 2014 le habían sido esquivos en el último partido. “Lamentablemente lo busqué. Era lo que más deseaba. No se me dio. Creo que ya está. Es lo que siento ahora, lo que pienso. Es una tristeza grande. Me tocó errar a mí el penal, ya está”, sentenciaba. Sólo 45 días después regresaría mediante un comunicado, ahora con su último desafío por delante: la Copa del Mundo en Rusia.

PAU BARRENA

“No sé. Dependerá de cómo nos vaya, de cómo terminamos”, comentó ayer, ya en la concentración en Bronnitsy, a 6 días del debut ante Islandia. “El hecho de pasar por tres finales sin ganar nos hizo pasar por momentos complicados con la prensa de Argentina por las diferencias de ver lo que supone llegar a una final”, disparó, dejando en entredicho su continuidad.

¿Será el fin tan fatídico como su inicio?

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