Por Vicente Quijada
9 julio, 2018

Desde que se inició el torneo las sospechas han rondado al combinado local debido a su -inesperado- gran rendimiento. Además, uno de los jugadores debió ser reemplazado antes del torneo por un caso de dopaje.

Si hay algo que sorprendió durante este torneo fue el extraordinario rendimiento para los locales, subestimados hasta el inicio del certamen. Un gran juego colectivo que se hizo posible gracias al tremendo estado físico que mostraban los rusos, incansables incluso en las prórrogas. Basta ver unos minutos del tiempo extra entre Croacia y Rusia para entender de lo qué estamos hablando. 

Pero esto no fue visto con buenos ojos por la prensa deportiva que, considerando los escándalos olímpicos de los últimos años y la exclusión de Ruslan Kambolov por dopaje -investigación que fue suspendida por falta de pruebas-, pensaron que los anfitriones estaban cayendo en las mismas prácticas de antes. Y el periódico alemán Süddeutsche Zeitung así lo comprobó, luego de que un dirigente confirmara que uno de los suplentes se “drogó” previo a entrar frente a España. Pero de manera legal.

AP

“La federación rusa actuó como si se tratara de algo tan común como usar shampoo en la ducha”, comenta la prensa teutona, en referencia a la técnica que usaban los rusos: aspirar amoniaco antes de jugar.

Según explicó el médico de la selección anfitriona, Eduard Besuglow, los futbolistas utilizaban el componente antes de los partidos para estimular la respiración y mejorar el flujo de oxigeno en la sangre, evitando el cansancio. “Se trata de un simple amoniaco con el que se impregnan trozos de algodón y después se inhala. Esto lo hacen miles de deportistas para animarse. Se utiliza desde hace décadas”, espetó.

Bild

“No sólo se usa en el deporte, sino en la vida cotidiana de la gente cuando alguien pierde el conocimiento o se siente débil”, manifestó, para luego afirmar que el químico no figura entre las sustancias prohibidas por la FIFA, por lo que no hay nada ilegal en la práctica de los rusos. De hecho, según pudo recabar Bild, gran parte del plantel estaba con algodones y oliéndose las manos -sin tapujos- antes del duelo con Croacia, demostrando lo común de dicho “dopaje”.

“Simplemente por el fuerte olor que desprende. Se puede ir a cualquier farmacia, comprar algodón y amoniaco. Esto no tiene ninguna relación con el dopaje”, sentenció, dando por cerrada la polémica sobre el nulo cansancio de los rusos, más considerando que los anfitriones quedaron fuera ante Croacia. 

AP

¿Será sólo eso?

Puede interesarte