Por Maximiliano Díaz
16 febrero, 2018

Ese día, la joven madre pudo no haber vuelto a casa, pero mantuvo la calma. Ahora será recordada como una heroína.

En un principio, la maestra Melissa Falkowski no estaba al tanto de que lo que sucedía en su escuela era un tiroteo. El pasado miércoles por la tarde, Falkowski escoltó tranquilamente a los estudiantes por los pasillos de la escuela para sacarlos del edificio. Había sonado la alarma de incendios. Un simulacro es un evento sencillo de atender. Todo parecía apuntar  que, simplemente, había que evacuar el edificio, al igual que tantas otras veces.

Facebook/Melissa Falkowski

Habían pasado algunos minutos desde que comenzó a sonar la alarma, cuando un guardia de seguridad se le acercó y alertó a la maestra de que había fuego abierto contra la escuela del condado de Broward. El único consejo que pudo darles a los estudiantes, fue el de retirarse de los pasillos, esconderse en las aulas, y esperar lo mejor. 

A pesar de la incredulidad que acompaña al miedo en un principio, minutos después Melissa y sus alumnos lo confirmaron: había un atacante desconocido en el campus. Y ella debía hacer algo para mantenerlos a todos con vida.

Facebook/Melissa Falkowski

No pasó más de un minuto y medio hasta que todos estuvieron de vuelta en el aula. Ella los hizo entrar rápidamente, y cerró la puerta. Cuando llegó el momento de dar su testimonio para CNN, Falkowski declaró:

«Casi nos acurrucamos en la esquina durante unos minutos y luego tomé la decisión de llevar a todos al armario».

En ese momento, la mayoría de los estudiantes guardó silencio; otros intentaron utilizar su teléfono para comunicarse con otra gente del campus, sus familias o la policía; otros solo pudieron llorar del miedo y la impotencia.

Facebook/Melissa Falkowski

La maestra aseguró que lo único que pudo hacer por ellos, fue intentar mantenerlos unidos:

«Tratas de hacer lo mejor que puedes por los chicos que se supone que debes mantener a salvo».

La espera fue larga y tortuosa: 30 minutos de silencio, paciencia y sobresaltos ante cualquier sonido extraño en el aula o sus alrededores. Pero todos se mantuvieron juntos, y llegó el tan esperado momento que los pondría a salvo: los agentes del equipo SWAT habían entrado a asegurar el aula.

Cuando le preguntaron a Falkowski cómo pudo mantener la calma e idear un plan para resguardar las vidas de todos sus estudiantes, ella aseguró que se debía, en gran parte, al entrenamiento que maestros y funcionarios de escuelas reciben para este caso de situaciones. Sin embargo, también aseguró que éste no fue suficiente. 

«No pudimos estar más preparados para esta situación, que es lo que lo hace tan frustrante. Hicimos todo lo que se suponía que debíamos hacer. Las escuelas del condado de Broward nos prepararon para esta situación y todavía tenemos tantos muertos, al menos para mí, es muy doloroso. Porque siento hoy que nuestro gobierno, nuestro país, nos ha fallado. Y les falló a nuestros hijos, y no nos mantuvo seguros».

Facebook/Melissa Falkowski

No era para menos, Nikolas Cruz, como después fue identificado el tirador, había asesinado 17 personas ese día.

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