Por Andrea Araya Moya
21 julio, 2017

El animal no paraba de decir: «¡no dispares, maldita sea!».

Los loros suelen tener fama de hablar y repetir todo lo que escuchan en su entorno. Incluso puedes enseñarles a decir palabras o frases para jugarle una broma a alguien o simplemente para que te salude. Sin embargo, por más «parlanchines» que estos animales sean, creo que nadie se espera que puedan llegar a convertirse en testigos de un crimen y, mucho menos, que delaten a alguien.

WOOD-TV

En Michigan, una mujer fue condenada por haber asesinado a su esposo en 2015. Creía que no iba a ser detenida por la policía, pero no contaba con que hubo un testigo que no dudó en revelarlo todo: el loro.

El animal no paraba de decir una y otra vez la frase que delató a Glenna Duram, la asesina. «¡Don’t fucking shoot!» (¡no dispares, maldita sea!)» era lo que el loro había escuchado al momento del asesinato de Martin Duram, de 46 años, quien recibió cinco disparos.

Handout

Glenna, luego de asesinar a su esposo, intentó suicidarse, pero sobrevivió.

Si bien el loro «dio su testimonio», este no fue aceptado por los tribunales y pero sí fue afirmado por los padres de Martin.

«Creo que (el loro) estuvo allí y lo recuerda diciendo eso»

-Padre de Martin Duram a BBC

WZZM

Actualmente Glenna Duram enfrenta una sentencia y una posible vida en prisión.

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