Por Felipe Costa
13 enero, 2021

Madalena Gordiano, a sus 8 años, se acercó a una casa pidiendo comida. Allí una profesora le prometió adoptarla si le ayudaba con la limpieza, pero terminó siendo la esclava de la familia. La obligaron incluso a casarse con un anciano para reclamar la herencia.

Quizás creamos que la esclavitud, al menos en Latinoamérica, ya no exista, pero el ser humano es impredecible y lo que puede llegar a hacerle a otro a veces no tiene límites en lo moral. Pues resulta que una pareja en Brasil, está siendo investigada luego que encontraran en su casa a una mujer en condiciones de esclavitud, apartada de la sociedad, informa Globo.

Globo

Madalena Gordiano tenía apenas 8 años cuando conoció a Maria das Graças Milagres Rigueira, la vez que tocó la puerta de su casa pidiendo comida. La mujer le dijo que no le daría pan, sino que se vendría a vivir con ella. La pequeña al ser tan vulnerable, pensaba que le esperaba un futuro mejor, pero fue todo lo contrario.

La señora de la casa, una profesora blanca prometió adoptarla, pero por mientras la pequeña niña de raza negra tendría que hacer las labores de la casa. Limpiar, aprender a cocinar, ordenar, planchar y otras tareas domésticas.

Globo

La entonces pequeña Madalena no lo sabía, pero se había convertido en una esclava del siglo XXI de una acomodada casa de Minas Gerais en Brasil. La profesora jamás realizó los papeles de adopción, la sacó de la escuela, la borró del sistema y la crió en condiciones de explotación, sin salario ni vacaciones durante décadas.

La familia que ya tenía buena situación económica no solo mantenía a Gordiano en el hogar como una criada sin paga, sino que además realizó negocios con ella, al obligarla, siendo apenas una veinteañera, a casarse con un anciano millonario de 78 años con tal de cobrar su pensión y su herencia, la cual terminó costeando la carrera de medicina de una de las hijas.

No tenía posesiones. Dormía en un cuarto sin ventana y le prohibían tener teléfono o televisión, lo único que le pertenecía eran 3 camisetas y su mayor entretención era escuchar música en una iglesia cercana.

Globo

Sin embargo, la denuncia hecha por los vecinos, con quienes tenía prohibido cualquier contacto, permitió llevar a cabo una investigación. De alguna forma Madalena conseguía colar papelitos con una letra temblorosa debajo de las puertas, pidiendo colaboración para utensilios de limpieza personal. Aquello levantó las sospechas.

Las autoridades, habían sospechado años atrás de que algo extraño pasaba en aquella casa, luego de la viudedad de Madalena, pero el caso terminó archivándose por escasez de pruebas contundentes. Ahora era el momento de investigar a fondo. Entraron a la casa y encontraron a Gordiano en las pésimas condiciones en las que ha vivido por 38 años.

Facebook Dalton Milagres Rigueira

Dalton Milagres Rigueira, hijo de María, es acusado junto a su madre de mantener a una persona en condiciones de esclavitud. En su defensa dijo que “Ella era como de la familia” y que no se le incentivó a estudiar “porque no creían que fuera necesario”.

Globo

Hoy Gordiano pasa sus días en un refugio para mujeres, lugar que pese a la pandemia, resulta ser un paraíso comparado a la casa en la que se encontraba.

Ha tenido la oportunidad de hacer cosas que para el común de la gente es normal, como pasear por un parque, conocer la ciudad, ver animales, cosas que le están cambiando la forma de ver la vida. En un futuro planea y reunirse con sus hermanos, a los cuales ha vuelto a ver gracias a videollamadas luego de casi 4 décadas.

Puede interesarte