Por Cristofer García
10 enero, 2022

La mesera en este local en Sao Paulo, Brasil le dijo que “la cédula decía que yo era un hombre y ella seguiría el documento”. Milena Augusta llevó esta denuncia a redes sociales y el local rectificó.

Aunque las organizaciones y activistas han conquistado muchos espacios para garantizar los derechos de las minorías, todavía siguen ocurriendo casos de discriminación en la sociedad. Así ocurrió en un bar de Sao Paulo, Brasil, según denunció una mujer trans cuya identidad no fue respetada.

Milena Augusta, de 37 años de edad, reclamó ser víctima de transfobia luego de que un bar le exigiera pagar el consumo al “precio para hombres“, debido a que sus documentos de identidad aún no han sido rectificados y todavía aparece con sus datos de nacimiento.

Milena Augusta

Ante esta situación, Milena expuso en sus redes sociales que el local había actuado de forma discriminatoria al no respetar su identidad de género, según reseñó G1. Aunque es originaria de Santos, actualmente vive en Italia con su esposo y se encontraba de visita en Brasil para pasar tiempo con su familia.

En ese tiempo de descanso en su tierra natal decidió visitar un bar deportivo pero no se esperaba pasar por esta desagradable situación. Durante su estadía en Brasil, donde se recupera de una cirugía, también tiene planeado actualizar sus documentos para ser identificada como es actualmente.

Milena Augusta

Según reseñó este medio, el bar al que asistió Milena con unos amigos ofrece dos tipos de entrada: los hombres deben pagar 30 reales, alrededor de 5 dólares, mientras las mujeres la mitad. Ella no sabía que le iban a cobrar como hombre hasta que la mesera les llevó la cuenta.

“Ella dijo: ‘Vas a pagar 30 reales al final‘. Le pregunté por qué, ya que soy mujer; fue entonces cuando dijo que, en mi cédula decía que yo era un hombre y ella seguiría el documento”, relató Milena, quien le preguntó a la trabajadora si la veía como mujer o como hombre.

Milena Augusta

“Dijo que vio a una mujer, incluso se disculpó, pero dijo que cargaría como si yo fuera un hombre”, dijo Milena, quien tuvo que pagar ese precio para no causarle un problema a sus amigo.”No voy a mentir, me divertí mucho. Pero de vez en cuando mi mente volvía a lo que pasó“, recordó.

Sin embargo, no dejó pasar el momento de publicar la denuncia en sus redes sociales y condenar el trato que recibió. “A veces me cuestionaba si no era culpa suya, por no tener conocimiento. Pero no, no me equivoco. Ella no puede tratarme de esa manera“, expresó.

Milena Augusta

Sus reclamos fueron contestados por el bar en un mensaje privado. “Nos gustaría informarle que no distinguimos raza, color o género, sobre lo sucedido hicimos la encuesta y verificamos que el hecho fue inmediatamente corregido por nuestra empleada y se hizo una disculpa, su entrada se hizo a la cantidad de R $ 15,00 (mujer)”, dijo el bar.

“Si se ha sentido ofendida por el hecho, le pedimos nuestras más sinceras disculpas y una vez más reiteramos que valoramos el respeto de todos!”, añadió.

Pero ella no creyó que estas disculpas fueran suficiente. “El mensaje es muy lindo, pero eso no es lo que sucedió. Sé por lo que pasé en este bar”, comentó Milena, quien no piensa regresar al establecimiento.

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