Por Felipe Costa
24 febrero, 2021

Olga Monroy-Ramirez y Martha Vivian Monroy, acudieron a un centro de vacunación simulando ser mujeres de la tercera edad. Si bien pudieron engañar a la vista, no lo hicieron con el sistema esta vez, ya que increíblemente, iban por su segunda dosis. Fueron expulsadas y se les prohibió obtener su segunda vacuna en el futuro.

Con la llegada de las vacunas contra el COVID-19, sin duda ha habido una impaciencia por parte de muchas personas en saber cuándo llegará su momento de inocularse. Puede incluso llegar a ser entendible que haya quienes exijan mayor rapidez en el proceso, pero por el momento, es casi imposible vacunar a todo el mundo sabiendo que existen dosis limitadas, aún así, existe gente que no está dispuesta a pensar en la gravedad que esto implica, estando dispuestas a engañar al sistema.

LSeabrookWFTV

En Florida, Estados Unidos, dos mujeres llegaron a un local de vacunación, vestidas como abuelas y pidiendo que le aplicaran sus dosis. Tanto el maquillaje como la ropa parecían estar bien producidas y si bien pudieron engañar a la vista, el sistema arrojó que había un error en cuanto a la edad de una de ellas.

Se trata de Olga Monroy-Ramirez y Martha Vivian Monroy, de 44 y 34 años, que por su edad aún no están dentro del período correcto, puesto que aún se están vacunando a los mayores de 65 años.

LSeabrookWFTV

Ambas llevaban maquillaje y ropa para aparentar ser señoras de avanzada edad. Con las gorras y lentes intentaron cubrir lo mayor posible sus identidades, pero algo no le causó inquietud a una de las enfermeras, que al revisar cédulas, se percató que eran al menos 20 años menores de lo permitido.

Lo más increíble, es que las dos iban por su segunda dosis, es decir, lograron burlar al sistema anteriormente, lo que significan 2 vacuna menos para aquellos dentro del grupo de riesgo, en un momento en que éstas son limitadas. El personal al descubrirlas llamó a la Policía y fueron confrontadas y acusadas por el oficial de estar atentando en contra la salud pública al robar dosis.

LSeabrookWFTV

Las cámaras de seguridad permitieron grabar el momento en que se quitan sus disfraces al ser descubiertas intentando que les encontraran la razón, pero tanto el equipo médico como los policías las tachaban de egoístas.

Olga y Martha Monroy, fueron expulsadas del centro de vacunación solo con una advertencia, pero se les prohibió el acceso a cualquier otro recinto donde quieran, en un futuro, aplicar su segunda dosis. La actuación de estas mujeres significa un posible retraso en el procedimiento, puesto que le quitaron la oportunidad a otros que de verdad la necesitan.

Las autoridades calificaron el hecho como inaudito, intentando entender cómo pudieron haber burlado al sistema la primera vez. Al realizar una revisión, se han dado cuenta de que otras personas han utilizado estrategias similares para recibir la vacuna, lo que preocupa cada vez más. Desde el centro de vacunación de Florida han intentado ser lo más claros posibles en que todo el mundo será vacunado, pero es importante respetar las prioridades.

Puede interesarte