Por Alejandro Basulto
17 noviembre, 2020

Esto fue en un sector rural de Bangladesh, donde además construyeron un pequeño estudio textil, siendo todo dirigido por ellas.

En la ciudad de Rudrapur, en Bangladesh, un grupo de mujeres han demostrado que para ellas todo es posible. Incluso construir un centro de servicios para personas con discapacidad, utilizando como materiales solo bambú y arcilla. La obra es producto de la planificación y el trabajo del Studio Anna Heringer, que es liderado solo por mujeres, quienes esperan que este lugar se transforme en un referente para la atención de quienes más lo necesitan. El que fue bautizado como Centro Anandaloy y que hoy goza de gran aprecio por parte de la población que vive en sus alrededores.

Kurt Hoerbst y Stefano Mori

Y es que además de participar el personal del Studio Anna Heringer, también se hicieron parte de su construcción toda la comunidad del sector donde fue construido, siendo en su mayoría mujeres las voluntarias, las que se ensuciaron las manos para hacer realidad el proyecto que era dirigido por quienes tenían su mismo género. Sin olvidar, que hasta futuros beneficiados por el centro participaron en su construcción, a pesar de sus discapacidades.

Kurt Hoerbst y Stefano Mori

Un espacio que además cuenta con un pequeño estudio textil, que al igual que todo lo construido, será dirigido por mujeres. En este lugar se podrán desarrollar trabajos y productos que posteriormente serán comercializados en las ferias locales. Permitiendo de esa manera, no solo darle una debida atención a las personas con discapacidades, sino que también la oportunidad de empoderarse laboralmente, junto con también a otros habitantes del poblado.

Kurt Hoerbst y Stefano Mori

No hay que dejar de lado el hecho de que con los materiales que fue construido este centro, lo hacen una infraestructura sumamente ecológica y económica. Sustentable y sostenible en el tiempo, también. Debido que tanto el bambú como la arcilla, que son los principales materiales ocupados, como también las chapas y la paja que se utilizaron para el techo, son fáciles y baratos de adquirir.

Kurt Hoerbst y Stefano Mori

El proyecto Centro Anandaloy ha tenido tanto éxito que llegó a ganar el premio OBEL 2020, una condecoración internacional que reconoce a las contribuciones arquitectónicas al desarrollo humano que más han destacado en todo el mundo. Un aplauso para todas ellas.

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