Por Daniela Morano
6 diciembre, 2018

“Dijeron que no valía la pena ayudarla, que no tendría una buena vida. Pero les dijimos ‘miren, eso es algo que nosotros tendremos que ver pero si ella está luchando entonces nosotros también’, y aquí está ahora”, dijeron sus padres.

No es necesario creer en un dios o una religión para creer en los milagros. Cualquier cosa que parezca un acto de magia, que cambia nuestras vidas por completo, puede ser un milagro. Jodie Marrin y Lee Patrick estaban preparados para lo peor. Su bebé, Sussie Bea Patrick, nacería cuatro meses antes de lo estimado, siendo poco probable que sobreviviera más de un día o incluso al parto.

De hecho, los médicos les aseguraron que las probabilidades de que viviera eran prácticamente nulas.

Lee contó a Liverpool Echo que el día del parto su esposa llevaba “24 horas sintiéndose mal. Cuando llegue a casa a las 11.30 de la noche le dije vamos al hospital, esto no es normal. Estaba vomitando. A los 15 minutos estaba dando a luz en el taxi camino al hospital. Sussie salió en literalmente 15 minutos. La tomé y dije ¡ayuda!”.

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Con sólo 22 semanas y 4 días de embarazo, Jodie dio a luz a su hija. Los médicos les advirtieron que debían despedirse de inmediato pues no respiraría por mucho más tiempo. “Nos dijeron que no respiraría por mucho más tiempo y que podría no verse como esperábamos. Nos dejaron solos para estar juntos en familia. Cuando la trajeron hizo un sonido como un quejido, así que intentaron ayudarla”.

“Dijeron que no valía la pena ayudarla, que no tendría una buena vida. Pero les dijimos ‘miren, eso es algo que nosotros tendremos que ver pero si ella está luchando entonces nosotros también’, y aquí está ahora”.

Liverpool Echo
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Sussie pesó 400 gramos, no más que una barra de chocolate.

Han pasado 5 meses desde su nacimiento, y ya está en casa, donde podrá pasar su primera navidad junto a su familia.

Liverpool Echo
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Lee dice que no tiene idea por qué nació tan prematuramente, pero que pudo haber sido sepsis.

Mientras que averiguan, la familia está contenta cuidando de Sussie en su casa, donde se ha convertido en toda una celebridad. En el hospital también la reconocen y son todos muy cercanos a ella.

 

 

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