Por Daniela Morano
12 Mayo, 2017

“Nuestra hija nos pertenecía, no a una morgue”.

Georgia Fieldsend habría cumplido siete años este año, pero falleció abruptamente en diciembre del 2013 tras colapsar en una playa en Egipto, mientras estaban de vacaciones con su familia. Su madre, Isle, le contó a Telegraph que “acaricié su cabeza y le dije lo mucho que la amaba. Estaba destrozada, y normalmente salía de su habitación para llorar, pero saboreé cada momento junto a ella”. Isle dejó el cuerpo de su hija en una cama durante 11 días después de que falleciera.

“Sé que algunos pensarán que lo que hicimos es raro, pero para nosotros tenía sentido. Nuestra hija nos pertenecía, no a una morgue. Tenerla en casa nos ayudó con nuestro duelo,” contó.

El caso es similar a la de Russell Davinson, un hombre que decidió dormir junto al cuerpo de su esposa durante seis días después de su muerte. Incluso dijo que le recomendaría a otras personas hacer lo mismo.

MEN

La mamá de Georgia dice que “estaba muy alterada por las cosas que no podría hacer, como cocinarle un pastel de cumpleaños”.

Georgia además se transformó en donadora de órganos y ayudó a salvar a seis personas. “Mi hija donó sus órganos y salvó vidas así que esto es algo sobre lo que me gustaría seguir creando conciencia”.

Y tú, ¿Mantendrías el cuerpo de un ser amado en tu habitación una semana entera?

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